Joaquín Correa está de regreso en Estudiantes. Después de más de diez años en el fútbol europeo y un último paso por Botafogo, el delantero tucumano comenzó este viernes los trámites finales para convertirse oficialmente en refuerzo del equipo dirigido por Alexander Medina. El atacante se realizó la revisión médica y, si no surgen inconvenientes, firmará un contrato por dos temporadas.

A primera hora de la mañana, el tucumano llegó a una clínica de City Bell para completar los estudios de rutina. Luego se trasladó al predio de entrenamiento para encontrarse con sus nuevos compañeros, mientras el plantel ultimaba detalles de cara al compromiso del sábado frente a Deportivo Riestra por el torneo Clausura.

Aunque todavía no podrá debutar, la intención de Correa es presenciar ese encuentro desde una de las tribunas de UNO. Mientras tanto, la dirigencia trabaja para habilitarlo lo antes posible con la ilusión de que pueda integrar la lista de buena fe para los octavos de final de la Copa Sudamericana frente a Universidad Católica.

El regreso más esperado

La vuelta del delantero pudo concretarse luego de que Estudiantes levantara la inhibición que pesaba sobre el club por la compra de Facundo Farías. Esa situación se resolvió con el ingreso económico generado por la venta de Mikel Amoedo Merino al Bologna, lo que permitió avanzar definitivamente por el atacante.

Correa regresa al club donde debutó profesionalmente tras una extensa carrera que incluyó pasos por Sampdoria, Sevilla, Lazio, Inter, Olympique de Marsella y Botafogo. Además, integró la Selección argentina campeona de la Copa América 2021 y la Finalissima 2022, aunque una lesión lo dejó fuera del Mundial de Qatar 2022.