La mañana comenzó con una densa niebla que cubrió la capital tucumana con un manto blanco durante las primeras horas del día. Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la visibilidad se redujo a apenas 0,8 kilómetros, lo que complicó la circulación en distintos sectores de la ciudad.
El fenómeno meteorológico modificó algunas de las postales más clásicas de la ciudad y abrazó los edificios más emblemáticos que rodean a la plaza Independencia.