Despedimos hoy a nuestro colega y amigo Ramón Gutiérrez impregnados de una profunda admiración, pues en el extenso, calificado y sostenido camino transitado, realizó un aporte extraordinario a la cultura Iberoamericana permitiendo profundizar y ampliar el conocimiento de aquellos años 50, cuando ingresó a la FAU de la UBA para estudiar arquitectura. Para comprender el verdadero impacto de su accionar es necesario apelar a sus valores humanísticos pues son ellos como conjunto de principios éticos, los que le otorgan su identidad y dignidad como persona, amigo y maestro.
Ello quedó expuesto ante su repentina desaparición el 23 de julio, cuando miembros de la Academia de Arquitectura y Urbanismo (AcAU) expresaron palabras conmovedoras y contundentes caracterizando a Ramón como un hombre de reflexión profunda; valiosísima persona y profesional; referente de la cultura de este país; gran investigador; incansable investigador, formador, líder de proyectos en equipo, noble, y generoso.
Egresado como arquitecto de la UBA en 1963, un año después era auxiliar en Historia de la Arquitectura y en Taller de Arquitectura y pocos años más tarde profesor en la Universidad Nacional del Nordeste. Allí se abrió a lo que sería su pasión: la historia de la arquitectura de Argentina y América, tanto en la enseñanza como en la investigación. Junto con Graciela Viñuales, su esposa, y otros colaboradores, realizó el relevamiento sistemático de la arquitectura rioplatense, del NOA, del NEA y del Litoral, actividad que luego extendió a otros países latinoamericanos, de la que afloraron planos, registros fotográficos e información excepcional.
A partir de sus 30 años, Ramón extendió en forma constante los límites geográficos de su actividad docente a centros universitarios latinoamericanos e hispánicos. Entre 1973 y 2004 fue jurado de concursos de profesores en numerosos países de América Latina. Además, fue director coordinador en el Cusco para dictar el curso de restauración y luego Consultor de Unesco. Desde los años 70 su actividad en extensión se orientó a investigaciones y propuestas para el Centro Histórico de Corrientes, el Convento de San Carlos de San Lorenzo y otros proyectos de preservación patrimonial.
Este proceso de institucionalización se extendió al país en 1978, cuando docentes-investigadores de universidades del interior crearon el Instituto Argentino de Investigaciones de Historia de la Arquitectura y del Urbanismo (Iaihau) con el fin de apoyar los grupos de trabajo en años difíciles, crear cátedras de historia de la arquitectura de Argentina y Latinoamérica y del Patrimonio Arquitectónico en las facultades.
En 1995 Ramón y Graciela crearon el Cedodal (Centro de Documentación de Arquitectura Latinoamericana) para contribuir al desarrollo de la investigación histórica, la formación teórica, la capacitación de recursos humanos y la difusión de la arquitectura iberoamericana. A partir de 2015 el proyecto se integró al espacio cultural de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI).
La conservación del patrimonio fue un eje transversal en toda la actividad de Ramón. Desde 1980 apoyó la realización de seis grandes congresos nacionales de preservación del patrimonio. Como ponente principal, relator general y organizador de jornadas, seminarios y congresos en América y España, su apoyo fue incondicional. Su personalidad acogedora, plena de sabiduría y cariño, interesada en la producción de los jóvenes, generaba especiales momentos de encuentro.
Estas experiencias canalizaron posteriormente en la creación de las carreras de posgrado. Ramón incentivó el funcionamiento de maestrías y doctorados iberoamericanos.
Una mención especial merece su carrera como investigador en el Conicet, institución que apoyó todos sus esfuerzos. En 1982 accedió a investigador principal y a partir del año 2000 a investigador superior.
Ramón integró como vocal la Comisión de Monumentos presidida por Jorge E. Hardoy, al regreso de la democracia. Y posteriormente fue designado asesor emérito de la institución.
Junto a Dick Alexander creó la revista DAN (Documentos de Arquitectura Nacional-UNNE), transformada en 1978 en DANA (Documentos de Arquitectura Nacional y Americana), cedida al Iaihau como órgano de expresión. Se editaron 42 números y Ramón la dirigió entre 1994 y 2015. Fue corresponsal o integrante de los consejos científicos y de referencia de diversas revistas especializadas de América y España. Hasta 2022 había publicado 427 artículos en revistas, prólogos de libros y compilaciones bibliográficas. A ello se suman más de 65 artículos periodísticos. Desde 1966 hasta 2021 publicó 332 libros como único autor o en colaboración.
Premios y distinciones
Ramón ha recibido numerosos premios y distinciones a lo largo de su carrera, el primero, ¡antes de obtener su título de arquitecto! Aplicó a becas y subsidios de numerosas instituciones, con lo que pudo obtener los recursos para concretar su gran proyecto iberoamericano.
En 1991 fue designado académico de número de la Academia Nacional de la Historia. En 1995 recibió el Premio América en Historia y Crítica de la Arquitectura y fue designado miembro de número de la Academia Nacional de Bellas Artes. En 2007 recibió el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Nacional de Tucumán y de la Universidad Ricardo Palma del Perú, además del Premio CICOP a la trayectoria en Conservación del Patrimonio. En 2010 fue declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires.
La riqueza emocional e intelectual que se moviliza al conocer a Ramón en sus cualidades personales, la admiración que despierta en quienes entran en contacto con el mundo conceptual y material que ha construido, la relación con las personas que ha formado a lo largo de su actividad y que seguramente replicarán su mensaje, las prolongadas conversaciones mantenidas en busca de consejo y su apoyo constante y enriquecedor han sido estímulo permanente para la superación de docentes, investigadores y profesionales vinculados a la historia americana.