La excelente nota en este diario de José Nazaro del día 03/07 rescata la envidiable y magnífica inauguración del centro cultural Lola Mora en Jujuy, al que define como “un museo deslumbrante que pensó Cesar Pelli”, para albergar obras de Lola Mora, avalada por el ex presidente Roca; todos ellos ilustres tucumanos. La nota aborda otros aspectos, políticos, históricos y de gestión enquistados en la provincia desde hace décadas, invitándonos a reflexionar sobre lo que significa gobernar con grandeza y eficiencia, versus incompetencia e imprevisión. Entonces nos preguntemos, ¿que quedó de aquella provincia que frenó el 24 de septiembre de 1812 al ejército español que avanzaba para volver a convertirnos en colonia de España? ¿O del Tucumán donde se dictó la Independencia y se dio maña para albergar en casas de familias o conventos durante 10 meses a los diputados con la precariedad con que se vivía en esa época? ¿O, sin ir más lejos, del Tucumán de la “Generación del Centenario” que fundó instituciones señeras expandiéndolas al interior de la provincia para convertirla en eje del progreso de todo el noroeste argentino? Hoy, con una provincia devastada tras décadas de gobiernos populistas que se sucedieron a través de elecciones fraudulentas y hereditarias, es lamentable ver que para estas nuevas elecciones nada cambia, ya que en el oficialismo persisten los mismos nombres, las mismas promesas, las mismas disputas, las mismas artimañas y la conservación del mismo sistema electoral de “las paso” y “los acoples”; o el adelantamiento de las elecciones ante el temor de dar posibilidades a la oposición que parece ir fortaleciéndose. Eso se llama fraude, manipulación, engaño. Ojalá la oposición no se disperse y tenga presente que “la unión hace la fuerza” al encarar, con grandeza, una alternativa cada vez más imperiosa, más saludable, más democrática.
Florencia Aráoz de Isas
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