En el siglo XV los conocimientos del cielo eran muy limitados y se creía que la Tierra era el centro del Universo y que todo giraba alrededor de ella. Este es el Modelo Geocéntrico que fue explicado en detalle por Claudio Ptolomeo en su conocida publicación el Almagesto. Era un modelo muy complejo que explicaba bastante bien el movimiento de algunos objetos del cielo.

En 1473 nació en Torun (Polonia) Nicolas Copérnico, que desde niño mostró su interés por los objetos del cielo. Cuando tenía 10 años fallece su padre y su tío materno Lucas Watzenrode se hizo cargo de la familia. Ese tío, que era sacerdote, se dio cuenta de que Nicolás tenía muchas habilidades intelectuales y decidió darle una educación muy completa. Lo envió a la Universidad de Cracovia en donde estudió matemáticas, astronomía, latín y filosofía. Más tarde fue a Universidades italianas en Bolonia, Ferrara y Padua, en donde estudió medicina, humanidades y derecho canónigo.

Empezó su carrera eclesiástica y tuvo altos cargos en la iglesia. Aunque nunca fue su actividad más importante siguió interesado en la astronomía. Observó el cielo con los instrumentos disponibles en el momento. Todavía no se usaba el telescopio. Dejó registrados gran cantidad de observaciones. Decía que el movimiento de los objetos en el cielo era muy simple y estaba convencido de que el modelo geocéntrico de Ptolomeo era demasiado complejo para explicarlo.

Después de muchos años de trabajo propuso que todo giraba alrededor del Sol. Esta no era una idea nueva. Aristarco de Samos, un astrónomo griego nacido en 310 AC lo había anunciado, aunque no tuvo trascendencia.

El modelo heliocéntrico de Copérnico suponía que los planetas giran alrededor del Sol en órbitas circulares, que la Luna gira alrededor de la Tierra, que el Sol es el centro del Universo y que las estrellas están fijas. También propuso que la Tierra gira alrededor del Sol, gira alrededor de su eje y que el eje de la Tierra está inclinado respecto al del Sol. Aunque hoy se sabe que tiene algunos errores fue revolucionario para su época y era correcto para los datos con que contaba. Este modelo, que hoy se considera que es el que inicia la astronomía moderna, fue adoptado rápidamente por astrónomos de la talla de Galileo Galilei y Johanes Kepler.

Copérnico se negaba a publicar sus resultados, solo circulaban algunos manuscritos breves. Quizás porque temía la reacción del Papa. Era un momento en que la iglesia católica estaba muy convulsionada porque en 1517 se había iniciado la reforma protestante.

En 1543 se publica se publica su libro De revolutionibus orbium coelestium (Sobre las revoluciones de las orbitas celestes) pocos días antes de su muerte. De hecho, en 1616, la iglesia católica prohíbe la circulación de su libro hasta que se corrijan sus partes erróneas. No se aceptaba que la Tierra no sea el centro del Universo.

Fue enterrado en la Catedral de Frauenburg, aunque no se sabía exactamente en qué lugar. Después de muchos intentos se encontró un cadáver incompleto. Dariusz Zajdel del Laboratorio Forense de la Policia Polaca anunció que estaba seguro de que era el cadáver de Copérnico. Usaron el cráneo para reproducir su rostro y los compararon con retratos. La edad del hombre al morir coincidía con la de Copérnico. Se hizo un ADN con el cráneo y se lo comparó con cabellos encontrado en un libro de su propiedad, porque no tuvo descendencia. La Policía Polaca hizo este trabajo para probar una nueva técnica de identificación de cadáveres. Después de más de 400 años de su muerte siguió contribuyendo con la ciencia.

Sus restos volvieron a su tumba original con una lápida en la que se representa su modelo del Sistema Solar.