La campaña anti-Argentina que se desató luego de la final del Mundial 2026 sigue sumando capítulos. En las últimas horas, Diego Peretti salió al cruce de las declaraciones del actor estadounidense Samuel L. Jackson, quien había calificado a la Argentina como “uno de los países más racistas del mundo” debido a su escasa población afrodescendiente. 

"Me tomé mi tiempo para hacer el duelo": el conmovedor mensaje de Carolina Baldini tras la derrota de la Argentina en el Mundial 2026

“Los europeos tienen el tema de lo civilizatorio más espeso, nosotros somos más impulsivos. Los ingleses, los españoles nos juzgan desde un lugar que ellos creen que es racional, pero son re pasionales, porque no se dan cuenta que vienen de países monárquicos y racistas”, reflexionó el actor.

La respuesta de Diego Peretti a Samuel L. Jackson

Al referirse a la viralización de opiniones en redes sociales y a los debates que suelen surgir a partir de videos de pocos segundos, Peretti utilizó como ejemplo las declaraciones del actor de Hollywood.

“Es de una ignorancia supina”, sostuvo al hablar de los dichos de Samuel L. Jackson. Minutos después, redobló la apuesta y los definió directamente como “una estupidez”.

Mario Kempes rompió el silencio tras la final del Mundial y rechazó las teorías conspirativas sobre Argentina

En ese sentido, remarcó que “Argentina no es un país ni institucionalmente ni históricamente racista”, y aseguró que esa afirmación es tan objetiva “como las estadísticas de un deporte”.

La polémica, el gobierno de Milei y el contexto internacional

Peretti también vinculó la repercusión de estas críticas con la política exterior del gobierno de Javier Milei y su cercanía con Estados Unidos e Israel. “Tenemos un presidente que dice cosas muy de derecha, muy de extrema derecha, pero Estados Unidos tiene a (Donald) Trump, que dice lo mismo”, afirmó.

Además, explicó por qué, a su entender, las declaraciones de Samuel L. Jackson encontraron tanta repercusión. “Que un actor de raza negra diga esa tremenda estupidez, tiene que ver con la resonancia de un progresismo europeo que está muy en contra de Israel y de Trump. Y Milei es muy cercano a esos gobiernos. Entonces, se monta sobre el deporte para aprovechar ese alineamiento político”, concluyó.