LeBron James tomó una nueva decisión que sacudió a la NBA. A los 41 años y después de ocho temporadas con Los Angeles Lakers, el máximo anotador de la historia de la competencia acordó su llegada a Philadelphia 76ers, franquicia con la que afrontará el que podría ser el último gran desafío de su extraordinaria carrera.
El alero firmará un contrato por dos temporadas y ocho millones de dólares, aunque el acuerdo incluirá una opción de jugador para el segundo año. De esta manera, una vez finalizada la campaña 2026-2027 podrá decidir si continúa en Philadelphia o vuelve a convertirse en agente libre sin restricciones. Los 76ers serán la cuarta franquicia de su trayectoria, después de Cleveland Cavaliers, Miami Heat y los Lakers.
La cifra del contrato resulta llamativa para un jugador de su dimensión y deja en claro que su determinación no estuvo motivada por el aspecto económico. James podía aspirar a propuestas mucho más importantes, pero eligió incorporarse a un equipo que le permitirá competir nuevamente por el campeonato.
“Esta es mi última decisión. No voy por el dinero. No voy por la familia. ¿Por qué estoy realmente jugando en este momento? Todavía quiero sacrificarme. Todavía quiero trabajar. Todavía quiero esforzarme. Todavía quiero competir, ganar y tener una oportunidad de sentir la emoción de la victoria, otro campeonato”, explicó mediante un extenso comunicado publicado en sus redes sociales.
La elección puso fin a varios meses de incertidumbre alrededor de su futuro. Tras la eliminación de los Lakers en la última temporada, LeBron reconoció que contempló seriamente la posibilidad de retirarse y que incluso llegó a pensar que ya había disputado su último encuentro como profesional.
“Pensé que había terminado cuando terminó la temporada. No estaba listo para anunciarlo y sabía que necesitaba algo de tiempo para realmente decidir, pero estaba bastante seguro de que había jugado mi último partido”, confesó.
Sin embargo, el descanso y las conversaciones con sus seres queridos le permitieron reconsiderar aquella postura. “Fui honesto en esa última conferencia de prensa cuando dije que necesitaba mirarme a mí mismo y decidir si aún amo este juego. Todavía amo de verdad este juego y tengo más para dar”, agregó.
Un equipo lleno de figuras
La posibilidad de competir por un nuevo anillo terminó inclinando la balanza en favor de Philadelphia. El equipo dirigido por Nick Nurse conformó uno de los planteles más ambiciosos de la Conferencia Este y contará con una poderosa estructura alrededor de James.
Los 76ers ya tenían como principales referentes a Joel Embiid, elegido MVP de la temporada regular en 2023, y al base Tyrese Maxey. Además, durante el mercado incorporaron a Jaylen Brown, campeón y MVP de las Finales de 2024 con Boston Celtics. La llegada de LeBron completa un núcleo repleto de experiencia, capacidad anotadora y jerarquía para afrontar los momentos decisivos.
“Creo que puedo ayudar a convertir a los Philadelphia 76ers en un equipo campeón y estoy muy emocionado por energizar a una nueva base de fanáticos y comenzar este increíble viaje una vez más”, afirmó James.
El objetivo será devolver a la franquicia a lo más alto de la NBA. Philadelphia no conquista el campeonato desde 1983 y, pese a contar durante los últimos años con equipos competitivos, no consiguió superar definitivamente las instancias decisivas de los playoffs. La incorporación de LeBron modifica las expectativas y coloca a los Sixers entre los principales candidatos al título.
El final de su etapa en Los Ángeles
La salida también representa el cierre de un ciclo de ocho temporadas con los Lakers. James llegó a California en 2018 y condujo al equipo al campeonato de 2020, disputado dentro de la burbuja de Orlando. Durante esa etapa se convirtió en el máximo anotador histórico de la NBA y compartió cancha con su hijo Bronny James, formando la primera dupla de padre e hijo en participar simultáneamente en la liga.
Su última campaña estuvo condicionada por diferentes problemas físicos. Se perdió los primeros 14 partidos debido a una ciática y luego pasó a ocupar un papel ofensivo menos dominante por la presencia de Luka Doncic y Austin Reaves. Pese a ello, terminó su 23° año en la competencia con promedios de 20,9 puntos, 7,2 asistencias, 6,1 rebotes y 1,2 robos por encuentro.
En su despedida, agradeció a las ciudades y franquicias que marcaron su recorrido. “Gracias, Los Ángeles. Siempre amaré a Miami y el noreste de Ohio siempre será mi hogar”, expresó.
LeBron iniciará ahora su 24ª temporada, una cifra inédita dentro de la NBA. En su palmarés aparecen cuatro campeonatos y cuatro premios como MVP de las Finales: dos con Miami Heat, uno con Cleveland Cavaliers y otro con los Lakers. También ganó cuatro veces el premio al jugador más valioso de la temporada regular, fue seleccionado en 22 oportunidades para el All-Star Game y obtuvo tres medallas de oro olímpicas con Estados Unidos.
En Philadelphia tendrá la oportunidad de agregar otra página histórica: en caso de conquistar el título, se convertiría en el primer jugador en ganar un campeonato de la NBA con cuatro franquicias diferentes. A los 41 años, LeBron todavía no está preparado para despedirse. Su último gran viaje tendrá como escenario una ciudad que lleva más de cuatro décadas esperando volver a celebrar.