El Laboratorio de Farmacotecnia del Servicio de Farmacia del Hospital Avellaneda se convirtió en una pieza clave del sistema de salud pública de Tucumán al garantizar el acceso a medicamentos personalizados para pacientes de neonatología y pediatría. Desde su creación, en 2021, el área desarrolló 75 formulaciones farmacéuticas que permiten cubrir necesidades terapéuticas que la industria farmacéutica no ofrece.

El proyecto nació por iniciativa de la Dirección Médica del hospital, luego de detectar la falta de medicamentos con las dosis y presentaciones adecuadas para recién nacidos y niños. La directora técnica del Laboratorio de Farmacotecnia, la farmacéutica María Inés Argañaraz, explicó que el primer paso fue identificar las patologías más frecuentes y los tratamientos más requeridos para diseñar una estrategia que incluyó la adecuación de la infraestructura, la incorporación de equipamiento especializado y la adquisición de materias primas provenientes de distintos países.

El laboratorio elabora medicamentos adaptados a las necesidades de cada paciente, modificando tanto la dosis como la forma farmacéutica. Muchos principios activos solo se comercializan en comprimidos, pero en neonatología y pediatría suelen requerirse jarabes, suspensiones, emulsiones o soluciones que permitan una administración segura y precisa.

En la actualidad, el servicio produce 75 presentaciones farmacéuticas diferentes que aseguran la continuidad de los tratamientos durante la internación y hasta un mes después del alta médica. Este esquema busca evitar interrupciones terapéuticas y disminuir el riesgo de reingresos hospitalarios.

El trabajo se desarrolla de manera articulada con los equipos médicos de las distintas salas del hospital, en un abordaje interdisciplinario que coloca al paciente en el centro de la atención y permite ajustar cada formulación a sus necesidades clínicas.

Uno de los principales hitos del laboratorio llegó en 2023, cuando obtuvo la certificación de normas ISO, un reconocimiento que avala la calidad y la trazabilidad de todos sus procesos. La certificación abarca desde el diseño de las formulaciones y los ensayos de preformulación hasta la elaboración, el control de calidad, el rotulado, el almacenamiento, el registro informático y el seguimiento del consumo de cada medicamento.

Este sistema permite controlar el stock de manera permanente, anticiparse a la demanda y garantizar la disponibilidad de tratamientos, fortaleciendo la seguridad de los pacientes y la eficiencia del servicio.

Aunque el laboratorio nació para responder a las necesidades de neonatología y pediatría, en los últimos años amplió su capacidad de producción hacia otras especialidades. Actualmente también elabora formulaciones destinadas a cuidados paliativos, entre ellas analgésicos, diuréticos y medicamentos para patologías digestivas, neurológicas y renales, además de antisépticos utilizados para el control de infecciones.

El compromiso del Hospital Avellaneda también alcanza el cuidado del ambiente. En el marco de la estrategia de Hospital Verde y Saludable, el Laboratorio de Farmacotecnia impulsa acciones para reducir el impacto ambiental de su actividad, como la reutilización validada de envases de vidrio mediante estrictos procesos de limpieza y desinfección y la inactivación química, física y biológica de los remanentes de medicamentos para evitar su descarte en los desagües.

Estas iniciativas se desarrollan junto con las Facultades de Bioquímica, Química y Farmacia y el Comité de Salud Ambiental del hospital, que trabaja en articulación con el programa internacional Salud Sin Daño para promover prácticas sanitarias sostenibles.