El acceso a bienes de consumo no depende únicamente del precio. También está condicionado por los ingresos de cada región. Un estudio de la consultora Focus Market puso el foco en esa desigualdad y calculó cuántas horas debe trabajar un empleado para comprar productos como un iPhone, un Smart TV, un jean o un par de zapatillas en cada provincia del país.
El informe toma como referencia las horas de trabajo necesarias para adquirir cada producto, una medida que, según la consultora, permite comparar con mayor precisión el poder adquisitivo entre provincias, sin que la inflación o las variaciones del dólar distorsionen los resultados.
"Tomamos horas de trabajo, dado que el peso cambia de valor según el día, la brecha cambiaria o la inflación del mes. Las horas, en cambio, son universales e inapelables: todos tenemos las mismas 24 por día", explicó el director de Focus Market, Damián Di Pace.
Además, remarcó que un mismo producto cuesta prácticamente lo mismo en cualquier punto del país. "Lo que cambia, y de manera dramática, es cuánto hay que trabajar para pagarlo", señaló.
Las provincias donde cuesta menos comprar bienes
El estudio muestra que Tierra del Fuego es la provincia donde el esfuerzo laboral es menor para acceder a los productos analizados. Detrás aparecen Neuquén y la Ciudad de Buenos Aires, favorecidas por niveles de ingreso superiores al promedio nacional.
En el otro extremo se ubican La Rioja, Chaco, Formosa, Santiago del Estero, Corrientes, Jujuy, Salta y Tucumán, donde la cantidad de horas necesarias para comprar los mismos bienes se multiplica.
La diferencia responde, principalmente, a la brecha en el ingreso per cápita familiar. Mientras en la Ciudad de Buenos Aires supera los U$S 1.000, en provincias como La Rioja ronda los U$S 550.
¿Cuántas horas se necesitan para comprar cada producto?
Zapatillas de marca
Es el producto más accesible del relevamiento.
Tierra del Fuego: 20 horas de trabajo.
Neuquén: 21 horas.
Ciudad de Buenos Aires: 21 horas.
La Rioja: 57 horas.
Chaco: 50 horas.
En varias provincias del norte argentino, un par de zapatillas representa prácticamente una semana completa de trabajo.
Un jean
Las diferencias se amplían.
Tierra del Fuego: 41 horas.
La Rioja: 116 horas.
Chaco, Formosa y Santiago del Estero también superan ampliamente las 95 horas necesarias para adquirir un jean.
Un iPhone
El teléfono inteligente es el producto que refleja la mayor desigualdad.
Tierra del Fuego: 475 horas.
La Rioja: 1.342 horas.
En Chaco, Formosa, Corrientes, Jujuy, Santiago del Estero, Salta y Tucumán, el esfuerzo supera las 1.000 horas de trabajo, lo que deja al dispositivo fuera del alcance de gran parte de los trabajadores.
La brecha entre Tierra del Fuego y La Rioja alcanza 1.025 horas, equivalente a más de un mes adicional de trabajo para comprar exactamente el mismo celular.
Smart TV
También presenta diferencias significativas.
Tierra del Fuego: 114 horas.
La Rioja: 321 horas.
Nuevamente, las provincias del norte y el NEA aparecen entre las que requieren mayor esfuerzo laboral.
La precarización también agranda la brecha
El informe advierte que la informalidad laboral profundiza aún más las diferencias.
Mientras un trabajador registrado cumple una jornada promedio equivalente a 173 horas mensuales, un trabajador informal suele trabajar 260 horas al mes, con jornadas más extensas y seis días de actividad semanal.
Sin embargo, pese a trabajar alrededor de un 50% más de horas, necesita todavía más tiempo para acceder a los mismos bienes.
En La Rioja, por ejemplo:
Trabajador formal: 895 horas para comprar un iPhone.
Trabajador informal: 1.342 horas.
La diferencia es de 447 horas, casi dos meses adicionales de trabajo.
En Chaco, la brecha alcanza las 397 horas, mientras que incluso en Tierra del Fuego —la provincia con mejores indicadores— un trabajador informal necesita 476 horas, frente a las 317 horas que demanda a un trabajador registrado.
Qué revela el estudio
Para Focus Market, las provincias con salarios más altos y economías más dinámicas permiten acceder más rápidamente a bienes de consumo, mientras que las regiones con menores ingresos y mayores niveles de precarización enfrentan un esfuerzo laboral considerablemente mayor.
El informe concluye que el verdadero indicador del poder adquisitivo no pasa solamente por el precio de un producto, sino por la cantidad de tiempo que una persona debe trabajar para poder comprarlo, una brecha que continúa marcando profundas desigualdades entre las distintas provincias argentinas.