La actuación de Slavko Vincic en la final del Mundial 2026 volvió a poner al árbitro esloveno en el centro de la escena. Sin embargo, años antes de ser elegido por la FIFA para dirigir el partido entre la selección argentina y España, su nombre había adquirido notoriedad por un episodio policial que generó un fuerte impacto en Europa.
En mayo de 2020, Vincic fue detenido durante una redada realizada en una cabaña de Bijeljina, en Bosnia y Herzegovina. El operativo investigaba una presunta organización vinculada con la prostitución, el narcotráfico y el tráfico de armas. En el lugar había decenas de personas y el árbitro quedó demorado junto al resto de los presentes.
Cómo terminó la investigación
Tras prestar declaración, Vincic recuperó la libertad y fue completamente desvinculado de la causa. El propio árbitro explicó que había aceptado una invitación para almorzar y aseguró que desconocía las actividades que se desarrollaban en el lugar. La Federación de Fútbol de Eslovenia respaldó esa versión y sostuvo que el juez estuvo "en el lugar equivocado, en el momento equivocado".
La investigación continuó sobre la organización criminal y las autoridades nunca presentaron cargos contra el árbitro. Con el caso ya esclarecido, Vincic retomó su carrera internacional, dirigió partidos de la Champions League, fue designado para la Eurocopa y, finalmente, la FIFA lo eligió para arbitrar la final del Mundial 2026.