Luego de la derrota de la selección argentina frente a España en la final del Mundial 2026, se registraron violentos incidentes entre hinchas argentinos y brasileños en distintos puntos de Brasil. Los enfrentamientos ocurrieron principalmente en Copacabana, en Río de Janeiro, y en Búzios, donde miles de personas se habían reunido para seguir el partido en bares, kioscos y pantallas gigantes.

Videos difundidos en las redes sociales muestran peleas a golpes de puño, patadas y botellazos en plena vía pública. En las imágenes también se observa a automovilistas intentando esquivar los disturbios y a varias personas alejándose del lugar mientras otras registraban la secuencia con sus teléfonos celulares.

En Copacabana, los incidentes se produjeron sobre la avenida Atlántica. Según se observa en los registros audiovisuales, algunos argentinos incluso agredieron a un repartidor que circulaba en moto por la zona. La Policía Civil de Río de Janeiro intervino para dispersar a los involucrados mediante el uso de bastones y gas pimienta.

Disturbios también en el Obelisco

La violencia no quedó limitada a Brasil. En Buenos Aires también hubo graves incidentes en las inmediaciones del Obelisco, donde miles de personas se habían congregado tras el partido. Según la información oficial, los disturbios comenzaron cuando un grupo de personas sobrepasó el vallado perimetral y se enfrentó con efectivos policiales arrojando botellas y otros objetos contundentes.

La Policía respondió con gases lacrimógenos y un camión hidrante para dispersar a los agresores. Como saldo de los enfrentamientos hubo al menos 15 detenidos, varios heridos y siete efectivos policiales con politraumatismos. Los incidentes se extendieron durante unos 20 minutos y pusieron fin a una jornada que había comenzado con miles de hinchas reunidos para acompañar a la selección argentina.