CHICHIRIVICHE DE LA COSTA, Venezuela.- Un convoy de cinco camionetas del Programa Mundial de Alimentación (PMA) avanza lentamente sobre una pequeña ruta serpenteando entre el mar y la montaña en el norte de Venezuela, tras atravesar los edificios de Catia La Mar derrumbados por el doble sismo del 24 de junio. El objetivo: abastecer a Chichiriviche de la Costa, un pequeño pueblo turístico aislado que, aunque sufrió daños leves, carece de recursos debido a la catástrofe que ha causado más de 5.000 muertos.
Subidas empinadas, curvas cerradas, tramos sin asfalto... Las dificultades en el trayecto para llegar a “Chichi” son en parte la razón de la escasez de alimentos y recursos. La venta de pescado se suspendió y los turistas dejaron de llegar. Durante los primeros días tras el terremoto, el pueblo de menos de 2.000 habitantes recibió suministros por helicóptero procedentes de Países Bajos.
Lucas Trejo compartió una emotiva despedida a su esposa e hijos tras la tragedia en VenezuelaEl jueves tocó al PMA. Decenas de personas lo esperan en la plaza del pueblo. “Gracias a Dios no hizo daño, no hubo muertos, pero sí hay un poquito como de escasez. Estamos recibiendo alguna ayudita, por eso estamos sobreviviendo”, dice Andreina Liendo, de 54 años.