La cuenta regresiva para la final del Mundial entre la selección argentina y España tuvo un imprevisto inesperado. Las fuertes tormentas que azotaron la zona de Nueva York obligaron a modificar los planes de ambos seleccionados durante la última jornada de entrenamientos, a pocas horas del partido decisivo que definirá al nuevo campeón del mundo.
El más afectado fue el conjunto dirigido por Luis de la Fuente, que debió suspender por completo la práctica prevista en las instalaciones del Red Bull New York. La decisión se tomó luego de que se activara el protocolo de seguridad estadounidense por tormentas eléctricas. Ante ese escenario, el plantel español reemplazó el entrenamiento en cancha por una sesión de activación bajo techo.
La Federación Española de Fútbol confirmó la medida mediante un comunicado oficial. "El entrenamiento de la selección española se ha suspendido siguiendo el Protocolo de seguridad sobre tormentas de Estados Unidos. Los jugadores están teniendo una sesión de activación en las instalaciones interiores", informó la entidad, que priorizó la seguridad de la delegación frente a las condiciones meteorológicas.
Argentina sí pudo trabajar con pelota
La selección argentina también sufrió las consecuencias del mal clima, aunque en menor medida. El entrenamiento encabezado por Lionel Scaloni comenzó con algunos minutos de retraso debido a la tormenta, pero una mejora en las condiciones permitió que el plantel saliera finalmente al campo de juego para completar los trabajos previstos con normalidad.
En la conferencia de prensa previa al encuentro, De la Fuente también se refirió al rival y descartó cualquier crítica sobre el estilo de juego argentino. "No se me ocurriría pensar eso", respondió cuando le preguntaron si consideraba que la selección argentina practicaba un "juego sucio". Además, elogió el ciclo de Scaloni y recordó los títulos obtenidos por la Albiceleste en los últimos años, al tiempo que aseguró que la final se definirá por el equipo que mejor se adapte a las distintas situaciones del partido.