El Mundial ya les había regalado una experiencia inolvidable. Pero el sorteo de las semifinales terminó de convertir un viaje educativo en una historia difícil de repetir. 17 alumnos del Colegio del Sol y dos docentes recorren Inglaterra mientras la selección argentina avanza en la Copa del Mundo. Y el destino quiso que la semifinal los encuentre justamente en suelo inglés para ser testigos de cómo se vivió el enfrentamiento entre ambas naciones.

El grupo, integrado por estudiantes y acompañado por los profesores Priscila Berettoni, de Lengua, y Martín Brunet, de Educación Física, partió el 30 de junio desde Tucumán. Tras pasar por Buenos Aires, Madrid y Londres, llegó a Newcastle, donde permaneció varios días antes de trasladarse a Peterborough, ciudad en la que hoy están alojados con familias inglesas.

Más allá del itinerario académico y cultural, el Mundial terminó ocupando un lugar especial en el viaje. Hasta ahora compartieron los tres partidos de Argentina, todos en la residencia universitaria donde se hospedaban en Newcastle. Lejos de casa, la camiseta celeste y blanca adquirió un significado particular. “Estamos viviendo esos partidos con mucho entusiasmo y con un plus de patriotismo porque estamos lejos de nuestro país y nos sentimos referentes de Argentina en este lugar. Trajimos banderas, camisetas y hasta nos pintamos la cara”, contó Berettoni en diálogo con LA GACETA.

Como ocurre en cualquier grupo de hinchas argentinos, tampoco faltaron las cábalas. Cada uno mantuvo las que había empezado a cumplir desde el debut de la Selección. “Una de las alumnas, por ejemplo, decidió mirar un partido sí y otro no”.

Itinerario de viaje

El cronograma también tuvo que adaptarse al calendario mundialista. El día del encuentro frente a Egipto cambiaron una salida a la playa por una visita a un museo para regresar a tiempo al alojamiento. En otra oportunidad, la alarma sonó a las dos de la madrugada porque el horario inglés obligaba a madrugar para seguir a la Selección.

Lejos de Argentina, cada victoria también se festejó de una manera inesperada. Después del triunfo sobre Egipto salieron a cenar con camisetas y banderas argentinas. La reacción de los ingleses los sorprendió. “La gente nos aplaudía, tocaba bocina y nos felicitaba”, recordó la docente. Aunque todavía no se cruzaron con hinchas argentinos, sí compartieron uno de los partidos con estudiantes de Omán y de otros países que alentaron por la Selección y celebraron junto al grupo tucumano el pase de ronda.

Durante estos días también pudieron comprobar cómo se vive el fútbol en Inglaterra. Hay banderas en las ventanas, publicidad del Mundial en distintos espacios, camisetas en las vidrieras y bares repletos de personas siguiendo los partidos. Sin embargo, Berettoni marca una diferencia con la pasión argentina. “Se nota que hay entusiasmo, pero no como el que tenemos nosotros. Hay mucha gente pendiente del Mundial, aunque también hay personas a las que el fútbol no les interesa tanto”, explicó.

Un encuentro esperado

El escenario cambió por completo cuando se confirmó el cruce entre Argentina e Inglaterra. Para los alumnos fue una noticia tan inesperada como emocionante. “A ellos les parece ‘épico’. No imaginaban que podían cruzarse los dos equipos estando ellos acá”, contó la profesora.

CON RESPETO. Antes del partido con Inglaterra los alumnos pensaron cómo reacionarían ante un gol de Argentina o del rival.

La primera preocupación de los chicos, sin embargo, no fue futbolística. Pensaron cómo festejar un gol argentino sin incomodar a las familias inglesas que hoy los reciben en sus casas. “Estuvieron pendientes de cómo harían para festejar los goles sin faltar el respeto a las personas que los están alojando o cómo reaccionar si Inglaterra hace un gol”, dijo.

La respuesta de los ingleses también estuvo lejos de cualquier tensión. Cada vez que descubren que son argentinos, la conversación gira inevitablemente alrededor de la semifinal. “Lo primero que nos preguntaron fue si estábamos nerviosos por el partido o quién creíamos que iba a ganar. Algunos hasta nos pidieron que arriesguemos un resultado”, comentó Berettoni. En general, perciben admiración por los jugadores argentinos. “Le tienen mucho respeto a la Selección y a Lionel Messi en particular. Tienen una imagen muy positiva de nuestro equipo”, aseguró.

La mención de Malvinas

Uno de los aspectos que llamó la atención del grupo fue la ausencia de referencias a la Guerra de Malvinas. En los días que llevan recorriendo Inglaterra nadie hizo un comentario sobre el conflicto. “En todo el tiempo que llevamos acá nadie mencionó ni hizo absolutamente ninguna referencia al tema de Malvinas”, dijo.

Entre los alumnos sí surgió el tema cuando se confirmó la semifinal. Pero la reflexión estuvo enfocada en otra dirección. Antes del viaje habían trabajado la importancia del respeto hacia el país anfitrión y esa idea volvió a aparecer en las conversaciones. “Los chicos se dieron cuenta enseguida de que estaban en ‘casa del rival’. Pero en vez de tensión, salió mucho respeto. Hablamos de separar lo que pasa en la cancha de lo que ocurre afuera y de que nos recuerden por cómo alentamos, cómo respetamos y cómo agradecemos. Somos embajadores por 24 horas”, reflexionó Priscila.

Con una parte del viaje todavía por delante, el deseo del grupo es el mismo que el de millones de argentinos. “Todos queremos ganar. Confiamos en nuestra Selección y en que estos jugadores crecen en esta clase de partidos. Pero también queremos vivirlo con pasión y sin faltarle el respeto a nadie. Estamos de visita. Pase lo que pase, ya ganamos la anécdota”, resumió la profesora.