Hay futbolistas que sienten el peso de los grandes partidos y otros que parecen encontrarse especialmente cómodos cuando la exigencia aumenta y Rodrigo De Paul es una clara muestra de ello. Muchas de sus mejores actuaciones con la camiseta argentina llegaron justamente en los escenarios de mayor tensión, cuando el margen de error se había reducido y la Selección había necesitado de su intensidad, su personalidad y su despliegue.

A horas de una nueva semifinal de la Copa del Mundo y frente a un rival como Inglaterra, LA GACETA le preguntó cómo trabaja desde lo mental para llegar de la mejor manera a esos partidos en los que tantas veces mostró su mejor versión.

“Obviamente que se trabaja. Lo hablo mucho con mis psicólogos y con la gente más cercana, que siempre me interpreta porque me conoce mucho y sabe qué palabras decirme”, reveló De Paul.

El mediocampista de Inter de Miami explicó que la preparación no se limita únicamente a lo físico, lo futbolístico o lo táctico. Antes de un partido de esta dimensión también intenta anticipar mentalmente diferentes escenarios que pueden aparecer durante los 90 minutos. “También, muchas veces, visualizo situaciones que pueden llegar a suceder dentro del partido para que no me sorprendan”, explicó.

Para De Paul, sin embargo, hay otro aspecto determinante: aprender a convivir con las emociones que genera un encuentro de semejante magnitud. “Creo que lo más importante es tratar de tener un control sobre las emociones. No es sencillo lograr manejarlas y que no que ellas las que te manejen a vos”, sostuvo. “Lo trabajo un montón porque creo que la parte mental es muy importante en determinados momentos y este es uno de esos”.

“Este tipo de partidos me gustan mucho”, aseguró “Motorcito”

La confesión ayuda a entender, en parte, la versión de De Paul que suele aparecer en los partidos decisivos. El volante nunca ocultó cuánto disfruta de los escenarios de máxima presión y, en la previa de la semifinal contra Inglaterra, volvió a dejarlo claro. “Lo vivo con mucha felicidad, con mucha adrenalina. Particularmente, este tipo de partidos me gustan mucho, los disfruto”, aseguró.

Pero disfrutar de la magnitud del partido no significa dejarse arrastrar por todo lo que lo rodea. Argentina e Inglaterra protagonizarán un partido cargado de historia, recuerdos y emociones. Desde Diego Maradona y México 1986 hasta los diferentes cruces mundialistas entre ambas selecciones, el contexto inevitablemente amplifica todo.

De Paul, sin embargo, intentó explicar que el desafío del plantel pasa justamente por encontrar el equilibrio entre esa adrenalina y la frialdad necesaria para competir. “Estoy tratando de vivir mucho el momento y de que las emociones no nos sobrepasen. Así que estamos metiéndole mucha cabeza para preparar este partido con mucha frialdad, sobre todo”, señaló.

El desafío de mantenerse después de ganar

La Selección llegó a este Mundial con un desafío diferente. Después de haber conquistado la Copa América y el Mundial de Qatar, el equipo que dirige Lionel Scaloni debió convivir durante los últimos años con la obligación de sostenerse en la cima.

De Paul considera que mantenerse después de ganar puede ser incluso más difícil que llegar por primera vez. “Todavía no la hemos ganado, así que podría contestar eso si lo hacemos. Pero sí lo hemos hecho con la Copa América y yo considero que siempre es mucho más difícil ganar después de ganar”, afirmó. “Mantenerse ahí durante tantos años no es fácil y lo estamos haciendo. Estoy muy orgulloso”, agregó.

Argentina volvió a instalarse entre los cuatro mejores del mundo. Lo hizo después de un recorrido en el que también atravesó dificultades y en el que, como reconoció De Paul, cada partido terminó resolviéndose por pequeños márgenes. “Al final, siempre una Copa del Mundo y estos torneos tan importantes se definen por detalles. Creo que no solamente nos sucedió a nosotros, sino que les sucedió a todas las selecciones”, analizó.

El respaldo a los centrales de la “Scaloneta”

El volante también resaltó con firmeza a los defensores de la Selección ante las opiniones y cuestionamientos que aparecieron alrededor del equipo durante el torneo. “No opino de lo que opinan. Mi energía está puesta en el partido de mañana”, dijo. “Creo que tenemos centrales de mucha jerarquía, de los mejores del mundo. Se han ganado el respeto del fútbol mundial porque son campeones del mundo y porque han demostrado, en momentos particulares, su valentía y su coraje”, remarcó.

Por último, cerró con una defensa que también tuvo un componente personal. “Aparte los quiero un montón, así que creo que nuestros centrales son los mejores del mundo”, concluyó.

De Paul está otra vez frente a uno de esos partidos que parecen hechos a su medida. Una semifinal del Mundial, Inglaterra enfrente y una carga emocional imposible de desconocer. Pero mientras afuera se acumulan los recuerdos, las comparaciones y la historia, él trabaja para conseguir algo que considera fundamental: controlar las emociones antes de que las emociones lo controlen a él.