La tensión en Medio Oriente volvió a escalar este miércoles luego de que Estados Unidos lanzara una nueva serie de ataques contra objetivos militares en Irán, en respuesta a las agresiones contra embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz. La ofensiva se produjo apenas 22 días después de la firma del memorándum de entendimiento promovido por el presidente Donald Trump, quien ahora dio por finalizado el acuerdo.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que realizó "ataques adicionales contra Irán para degradar aún más su capacidad para amenazar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz", una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo para el transporte de petróleo y gas natural licuado. Medios iraníes reportaron explosiones en las ciudades costeras de Bandar Abbas y Sirik, además de cortes de energía en distintos sectores.
Trump: "No quiero tratar con ellos"
Desde la cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía, Trump confirmó que considera terminado el memorándum firmado con Teherán.
"Para mí, el memorándum terminó. No quiero tratar con ellos", afirmó el mandatario estadounidense.
El republicano endureció además su discurso contra el régimen iraní al asegurar que sus dirigentes son "personas crueles y violentas", aunque dejó abierta la posibilidad de que continúen algunos contactos diplomáticos, aunque con escasas expectativas de éxito.
Pocas horas después del anuncio del Pentágono, Trump publicó en Truth Social videos que, según indicó, mostraban los bombardeos sobre territorio iraní.
"Esto es en represalia por el bombardeo de barcos llevado a cabo ayer por Irán. Si vuelve a ocurrir, ¡la situación empeorará mucho más!", escribió.
La respuesta a los ataques en Ormuz
La nueva ofensiva estadounidense llega después de que Irán atacara embarcaciones comerciales que navegaban por el estrecho de Ormuz, paso por el que antes del conflicto circulaba cerca del 20% del petróleo mundial y una parte significativa del comercio internacional de gas natural licuado.
Según Washington, los bombardeos apuntaron contra instalaciones militares ubicadas en:
Bandar Abbas.
Sirik.
Qeshm.
Las islas Abu Musa y Tunb.
Funcionarios estadounidenses sostienen que Irán había reconstruido parte de su infraestructura militar en esas zonas tras los ataques previos realizados durante la guerra iniciada a principios de año.
Irán promete responder
Antes de la ofensiva norteamericana, un asesor del líder supremo iraní había advertido que Teherán respondería "de manera inmediata" ante cualquier nuevo ataque de Estados Unidos.
En los últimos días, la Guardia Revolucionaria ya había lanzado ataques contra bases estadounidenses en Bahréin y Kuwait como represalia por bombardeos anteriores.
Preocupación internacional
La nueva escalada militar volvió a encender las alarmas de la comunidad internacional.
Tanto Pakistán como Qatar, que habían participado como mediadores en el alto el fuego alcanzado en junio, pidieron retomar el diálogo para evitar una guerra de mayor alcance.
En la misma línea, el secretario general de la ONU, António Guterres, llamó a privilegiar la vía diplomática y evitar una profundización del conflicto.
Un acuerdo que duró menos de un mes
El memorándum de entendimiento firmado el 17 de junio entre Estados Unidos e Irán buscaba establecer una tregua de 60 días para negociar un acuerdo definitivo. Sin embargo, las acusaciones cruzadas de incumplimiento, los ataques contra el transporte marítimo y la decisión de Washington de restablecer sanciones sobre la industria petrolera iraní terminaron por dinamitar el entendimiento.
Con los nuevos bombardeos ordenados por el Centcom y el endurecimiento del discurso de Trump, el escenario vuelve a quedar marcado por la incertidumbre, mientras crece el riesgo de una nueva escalada militar en una de las regiones más sensibles del mundo.