Al conmemorarse los 210 años de nuestra Independencia, este 9 de julio, quiero compartirles la versión mejor documentada de cómo se extravió el Acta original. A fines de julio de 1816, el joven teniente Cayetano Grimau y Gálvez fue seleccionado para transportar varios documentos a Buenos Aires. El trayecto tomaría unos diez días a galope tendido por el Camino Real, durmiendo con un ojo abierto y la mano en su sable deteriorado. El Acta de Declaración de la Independencia, fue acondicionada para protegerla de las inclemencias del tiempo y el rigor del camino, dentro de un cuero de cabrito cosido y lacrado. El 2 de agosto, al aproximarse a la Posta de Las Barrancas en Córdoba, en un episodio envuelto en sombras -donde se cruzan los intereses del diputado cordobés Miguel Calixto del Corro y un hombre de confianza de Artigas apodado 'el inglés' García- el teniente fue despojado del documento sin que mediara un solo disparo. Desde ese momento, Grimau aceleró su marcha a Buenos Aires, donde llegó el 7 de agosto con la noticia del robo. En su declaración, reveló que una partida de hombres armados lo emboscaron y extrajeron el botín; juró que no hubo negligencia de su parte y que la superioridad numérica lo obligó a priorizar su vida, para llegar a destino con la noticia. El Directorio le inició un sumario, pero Grimau resultó inocente y absuelto el 8 de noviembre del mismo año. El Acta original jamás fue recuperada y permanece como uno de los grandes misterios sin resolver de la historia argentina.

Marcelo Daniel Castagno 

marcelocastagno@yahoo.com.ar