Mauricio Pochettino salió a respaldar públicamente la controvertida decisión de la FIFA de dejar sin efecto la suspensión de Folarin Balogun, una medida que le permitirá al delantero disputar el partido de octavos de final del Mundial entre Estados Unidos y Bélgica. El entrenador argentino consideró que el organismo actuó correctamente y calificó la resolución como "una decisión fantástica para el fútbol".
En la conferencia de prensa previa al encuentro, Pochettino defendió la postura de la FIFA y sostuvo que la expulsión del atacante frente a Bosnia y Herzegovina había sido un error arbitral. "Fuimos castigados suficientemente contra Bosnia al tener que jugar con diez hombres durante 30 minutos, en una decisión que fue injusta. Creo que el 99,9% de la gente está de acuerdo en que fue una tarjeta roja injusta", afirmó.
El técnico también aclaró que no tuvo ninguna participación en el proceso que derivó en la revisión de la sanción. Según explicó, conoció la noticia poco antes del último entrenamiento de su equipo. "No estuve involucrado", aseguró, antes de remarcar que mantiene plena confianza en el accionar de la FIFA. "Amo este deporte y confío en su integridad ética. Celebramos la decisión", agregó.
La polémica continúa creciendo
La postura de Pochettino contrasta con las fuertes críticas que recibió la FIFA en las últimas horas. La UEFA calificó la medida como "inaudita, incomprensible e injustificable", mientras que la Federación Belga recordó que el reglamento establece que una tarjeta roja implica automáticamente una fecha de suspensión.
Balogun había sido expulsado por una fuerte infracción sobre Tarik Muharemovic durante el partido frente a Bosnia y Herzegovina, pero la FIFA aplicó de oficio el artículo 27 de su Código Disciplinario y suspendió la ejecución de la sanción, una decisión poco habitual que generó un fuerte debate en plena Copa del Mundo y favoreció a la selección anfitriona.