Un operativo de la Gendarmería Nacional permitió el secuestro de 26 kilos 970 gramos de cocaína que eran transportados en un doble fondo de un automóvil que circulaba por la Ruta Nacional 9, a la altura del peaje Molle Yaco, en la provincia de Tucumán. Como resultado del procedimiento, dos personas fueron detenidas y la Justicia Federal ordenó allanamientos en distintos domicilios de la capital provincial.

El procedimiento fue realizado por efectivos del Escuadrón 55 Tucumán, quienes inspeccionaron un vehículo particular en el que viajaban dos ciudadanos mayores de edad.

El perro antinarcóticos fue clave para descubrir la cocaína

Durante la inspección inicial, los gendarmes detectaron que el automóvil transportaba ocho cubiertas de origen extranjero en infracción al Código Aduanero. Esa irregularidad motivó una revisión más exhaustiva del vehículo.

En ese contexto intervino el can detector de narcóticos "Yan", que marcó la presencia de estupefacientes en el sector del zócalo del rodado.

Con la presencia de testigos, los uniformados desarmaron esa parte del vehículo y descubrieron un doble fondo donde se ocultaban 26 paquetes rectangulares que contenían un total de 26 kilos 970 gramos de cocaína.

Dos detenidos y allanamientos en Tucumán

Tras el hallazgo, el Juzgado Federal Nº 3 de Tucumán dispuso la detención de los dos ocupantes del automóvil y el secuestro del vehículo, de la droga y de otros elementos considerados de interés para la investigación.

Además, el magistrado ordenó la realización de dos allanamientos en la ciudad de San Miguel de Tucumán.

Los procedimientos fueron ejecutados por integrantes de la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales "Tucumán", en coordinación con personal del Escuadrón 55, la Unidad de Reconocimiento Tucumán, el Destacamento Móvil 5 y con apoyo de la Unidad de Inteligencia Tucumán.

Un operativo que permitió desarticular una maniobra de narcotráfico

El hallazgo de la droga se produjo gracias a la combinación de los controles de rutina, la experiencia del personal de Gendarmería y la intervención del perro detector de narcóticos, que permitió descubrir el sofisticado compartimiento oculto utilizado para transportar casi 27 kilos de cocaína.