El Mundial 2026 no da tregua y sumó un nuevo capítulo dramático. Tras sostener una batalla táctica de 120 minutos que terminó 1-1, el combinado africano mostró una enorme efectividad desde el punto del penal para vencer por 4-2 a Australia y sacar boleto directo a los octavos de final.
Golpes cruzados y un empate con complicidad
El desarrollo del encuentro comenzó con una clarísima opción para los "Socceroos" a los cuatro minutos, cuando Cristian Volpato estrelló un tremendo zurdazo de media distancia en el travesaño egipcio. Sin embargo, los "Faraones" reaccionaron rápido y capitalizaron su oportunidad a los 12 minutos. Tras una pelota parada y una serie de rebotes vivos en la puerta del área, Karim Hafez sacó un centro preciso desde la banda derecha para que Emam Ashour, con un testazo letal, estampara el 1-0.
La segunda mitad trajo complicaciones físicas para los oceánicos por la lesión del carrilero Jordan Bos, pero también una dosis de fortuna que les permitió regresar al partido. Egipto perdonó el segundo tanto en un mano a mano de Omar Marmoush y, minutos más tarde, Australia encontró la igualdad gracias al infortunio rival. El zaguero egipcio Mohamed Hany peinó hacia atrás de forma involuntaria un tiro libre ejecutado por Aiden O’Neill y terminó clavando el empate en su propio arco. Sobre el cierre de los noventa reglamentarios, el arquero australiano Patrick Beach se vistió de héroe con una tapada providencial ante Rami Rabia para forzar el tiempo suplementario, donde el cansancio pesó más que las ideas y la paridad se mantuvo inalterable.
La definición desde los doce pasos
La historia tuvo que dirimirse de forma definitiva en la tanda de penales, donde la templanza africana terminó inclinando la balanza ante la imprecisión de los pateadores de Oceanía. La definición comenzó cuesta arriba para los australianos cuando Harry Souttar desvió su remate por encima del travesaño, lo que le permitió a Mahmoud Saber adelantar a los "Faraones" con una ejecución categórica. Aunque Jackson Irvine logró emparejar el marcador momentáneamente, Rami Rabia volvió a poner en ventaja a los africanos con absoluta tranquilidad.
Posteriormente, Awer Mabil anotó el segundo tanto para el conjunto oceánico, pero la respuesta egipcia llegó de la mano de su gran figura, ya que el capitán Mohamed Salah mostró toda su jerarquía al picar la pelota y enviarla a la red. El quiebre definitivo se produjo cuando el ingresado Lucas Herrington estrelló su violento disparo contra el travesaño, dejando la clasificación en bandeja de plata para que Hossam Abdelmaguid sentenciara el 4-2 en la tanda y desatara el festejo de toda la delegación.
La mirada puesta en el partido de la Selección
Con la clasificación bajo el brazo, el búnker de Egipto se enfoca de inmediato en el armado de los octavos de final. Los africanos se instalaron entre los mejores 16 del torneo y ahora deberán esperar por la definición de su próximo adversario, el cual saldrá del cruce que disputarán esta noche la selección argentina y la sorprendente Cabo Verde en la ciudad de Miami.