La conducción eficiente (o eco-driving) es uno de los pilares más fuertes en la actualidad en la logística moderna. No es solo un "mimo" al medio ambiente; es pura estrategia financiera y operativa. Si bien son las empresas que dependen de la movilidad las que aplican las medidas de este tipo para ser monetariamente más redituable, las mismas acciones pueden replicarse en el hogar con el mismo objetivo de amortización.

Así como una flota logística que capacita a sus choferes en conducción eficiente puede reducir sus costos de combustible entre un 10% y un 25%, una familia con sus vehículos puede lograr algo parecido. Además de bajar drásticamente los siniestros viales debido a que se maneja con menor estrés y más distancia de seguridad.

La definición

En pocas palabras, la conducción eficiente es un estilo de manejo que optimiza el uso del vehículo para reducir el consumo de combustible, las emisiones contaminantes y el desgaste del camión o auto.

Definitivamente dejó de ser solo un secreto de las empresas y muchísimos países lo han integrado en sus políticas públicas y legislaciones nacionales por dos motivos: salud pública (calidad del aire) y compromisos de descarbonización.

Entre las estrategias de conducción eficiente hay capacitaciones para choferes, controles sobre hábitos de manejo y programas orientados a reducir excesos de velocidad, frenadas bruscas o tiempos prolongados de lentitud que permiten mejorar el rendimiento de las unidades y disminuir consumos innecesarios.

"La sustentabilidad dejó de ser un tema aislado y hoy forma parte de las decisiones operativas. Las compañías buscan cadenas logísticas más eficientes, con mejor utilización de recursos y menor impacto sobre el entorno", señalan desde Celsur, compañía especializada en servicios logísticos integrales .

Lo que apunta la empresa es aplicable para los autos particulares/hogareños. La implementación tiene un seductor resultado que se nota inmediatamente en el bolsillo, con un ahorro estimado de un 10% y un 15% de nafta o gasoil.

¿Qué pasa en el país?

El Programa Transporte Inteligente de Argentina (que nació como una articulación entre las secretarías de Energía y Transporte) se enfoca principalmente en flotas de camiones y colectivos, pero la misma Secretaría de Energía y la Asociación de Operadores de YPF (AOYPF) adaptaron esos mismos principios y publicaron la “Guía de Conducción Eficiente para Vehículos Livianos”.

Los consejos específicos para un auto familiar que dictan estos manuales oficiales incluyen las siguientes pautas prácticas:

- El arranque: No hay que "calentar el motor". En autos nafteros se debe iniciar la marcha inmediatamente después de encender el motor. Dejar el auto regulando ("en ralentí") consume combustible inútilmente y contamina. El motor se calienta de forma más eficiente y pareja estando en movimiento (conduciendo despacio al principio). En autos diésel o turbo, el manual recomienda esperar apenas unos 10 a 15 segundos antes de salir para que el sistema de lubricación tome presión, pero no más que eso.

- El uso de la caja de cambios: En ciudad solemos estirar mucho los cambios, y eso destruye la eficiencia. La regla es circular en la marcha más alta posible siempre que el motor vaya desahogado.

- La famosa "inercia" y el mito del punto muerto: Nunca hay que tirar con el auto en movimiento, por ejemplo, bajando una pendiente o llegando a un semáforo. El motor se desconecta de las ruedas y necesita inyectar nafta para mantenerse encendido. En cambio, si se suelta el acelerador pero se deja el cambio puesto, las ruedas mueven al motor por inercia. Las computadoras de los autos modernos detectan esto y cortan el suministro de combustible por completo (consumo cero). Además, se mantiene el control de la dirección y el freno motor.

- Neumáticos: Si se circula con baja presión, un clásico por dejadez hogareña, deforma la cubierta, aumenta la superficie de fricción con el asfalto y obliga al motor a hacer más fuerza. Revisar la presión una vez por mes puede salvar medio tanque al año.

- El baúl: El manual advierte sobre llevar "bultos innecesarios". Cien kilos extra en un auto chico aumentan el consumo un 5% en ciudad.

Aplicando solo el hecho de pasar los cambios antes y aprender a soltar el acelerador cuadras antes de llegar a una esquina o semáforo en rojo (anticipación), después de un tiempo de aplicar eso consejos del manual, se notará que el medidor de combustible del auto tardará mucho más en bajar.