Brasil sufrió más de lo esperado, pero terminó imponiendo su jerarquía. La Verdeamarela derrotó 2 a 1 a Japón en los 16avos de final del Mundial 2026 después de comenzar en desventaja y selló su clasificación a los octavos de final con una remontada en el complemento.

El conjunto asiático dio el golpe a los 28 minutos del primer tiempo. Kaishū Sano aprovechó una de las pocas ocasiones de su equipo para vencer a la defensa brasileña y establecer el 1 a 0, resultado con el que Japón se fue al descanso pese al amplio dominio de Brasil en la posesión y las situaciones de gol.

La reacción brasileña llegó rápidamente en el segundo tiempo. A los 10 minutos, Casemiro apareció para marcar el empate y devolverle tranquilidad a un equipo que había monopolizado el juego, pero no encontraba la manera de quebrar el planteo japonés.

Cuando el partido parecía encaminarse al tiempo suplementario, Gabriel Martinelli, que había ingresado desde el banco, apareció a los 50 minutos del complemento para convertir el 2 a 1 definitivo y desatar el festejo de la Canarinha con un gol agónico.

Brasil hizo pesar su jerarquía

Aunque Japón estuvo cerca de dar uno de los grandes batacazos del torneo, Brasil terminó justificando la victoria. Cerró el encuentro con el 64% de la posesión, 19 remates al arco contra apenas cinco de su rival y más del doble de pases correctos. Tras una trabajada remontada, la Verdeamarela sigue en carrera y mantiene vivo el sueño de conquistar un nuevo título mundial. 

De esta manera, la "Canarinha" espera al vencedor del duelo entre Noruega-Costa de Marfil.