La comunidad científica argentina se encuentra en estado de alerta máxima ante lo que denuncian como un proceso severo de desmantelamiento del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).
Según un comunicado difundido por el Colectivo de Becarias y Becarios Posdoctorales, la institución atraviesa una crisis sin precedentes que combina bajas masivas en la cobertura médica y la inminente desvinculación de 379 profesionales altamente calificados a partir del próximo mes de julio.
La situación escaló tras conocerse que el sistema científico nacional ha perdido un promedio de casi ocho puestos de trabajo diarios desde diciembre de 2023, ubicando la inversión actual en ciencia y tecnología en un histórico 0,14% del Producto Bruto Interno, una cifra incluso menor al 0,17% registrado durante la severa crisis socioeconómica del año 2002.
Problemática sanitaria
La parálisis presupuestaria se ve agravada por la suspensión de herramientas de financiamiento clave como la Agencia I+D+i y los Proyectos de Investigación Científica y Tecnológica (PICT), lo que impide costear insumos básicos. A este ahogo financiero se suma una grave problemática sanitaria: cientos de becarios doctorales y posdoctorales se han quedado sin cobertura médica debido a la interrupción de los servicios de su obra social, Unión Personal.
El centro de la Vía Láctea podría no tener un agujero negro: el impactante hallazgo del ConicetComo respuesta institucional, el Directorio del Conicet, presidido por Daniel Salamone, propuso un esquema de renuncia voluntaria a la cobertura a cambio de una suma mensual de $ 90.000 para gestionar la salud de manera particular; un monto que los afectados consideran absolutamente insuficiente frente a los costos actuales del mercado y las necesidades de personas con enfermedades preexistentes o familiares a cargo.