Hay cartas que no necesitan sobre ni destinatario. Se escriben igual, aunque nadie las lea. Aunque no llegue a destino. Aunque el que debería leerla, en este caso, sea alguien que ya lo ganó todo. Desde distintos clubes de la Liga Tucumana de Fútbol, jugadores unieron sus voces para escribirle una carta colectiva al mejor de la historia. Esta es, en sus palabras, la carta del fútbol tucumano a Lionel Messi.

Los testimonios sueltos fueron mandados por WhatsApp y escritos entre un entrenamiento y otro. Uno de los primeros en responder fue Gerardo Collante, capitán de Atlético Famaillá. Para él, Messi enseña algo que excede lo futbolístico: “no abandonar nunca lo que uno quiere, golpearte, caer, levantarte y volver a intentar”. Y agregó un agradecimiento puntual, sin vueltas: “gracias por representarnos de la mejor manera posible sobre todo fuera de las canchas, porque adentro fue el mejor”.

María Soledad Miranda Villagra, arquera de San Martín de Tucumán, escribió: “es un privilegio y un placer haber vivido en los tiempos de Messi, poder disfrutar de un deportista así, sin comparaciones, sin búsqueda de cosas que no hacen falta, porque es fantástico... y es argentino”.

Emir Ojeda, de Talleres de Tafí Viejo, eligió el formato de carta abierta: “Querido Lionel Messi. Gracias por las alegrías a todo el pueblo argentino, sin duda que tu dedicación, tu profesionalismo, tu resiliencia, tus ganas de superación, y sobre todo tu fortaleza para ponerle el pecho a la adversidad muchas veces”. Y cerró: “cada una de esas cosas nos genera, a los futbolistas, ganas de seguir, de no bajar los brazos, y pelear por los sueños que tuvimos desde niño... eternamente gracias”.

Walter Reston, de Atlético San Fernando, escribió directamente para Messi, como si fuera a leerla: “No sé si alguna vez vas a leer esta carta, pero quería decirte gracias. Gracias por todas las alegrías que nos diste a los argentinos”. Reston creció viéndolo jugar y admirando “la pasión, la humildad y el amor con el que defendés la camiseta de la Selección”. Y agregó: “me enseñaste que nunca hay que rendirse...”.

Jaqueline Torossi, de Atlético Tucumán, fue directa: “Messi es todo lo que está bien en el fútbol argentino, es uno de los mejores jugadores del planeta, el que está, el que ayuda, el que enseña, es una persona extraordinaria en todo el sentido”. Y cerró: “Le deseo un feliz cumpleaños”.

Desde Atlético Tucumán, el capitán Juan Pablo Posse escribió: “Para mí, Messi es mucho más que el mejor jugador de la historia. Es una persona que nos enseñó que los sueños se construyen con esfuerzo, paciencia y amor por lo que uno hace”. Y agregó: “Gracias por hacernos sentir orgullosos de ser argentinos”.

Adriana Larrahona, arquera de Atlético Tucumán, lo vinculó con una idea de igualdad: “nos hiciste creer que con talento y laburo se llega lejos, que una nena con botines te mire y piense ‘yo quiero ser como él’: no tiene género la admiración y el amor”. Cerró con un saludo de cumpleaños: “feliz cumple al mejor de todos los tiempos”.

Víctor Rodríguez, de Concepción Fútbol Club, resumió su mensaje en pocas líneas: “Messi marcó la carrera futbolística de muchos: profesionalismo y perseverancia ante cualquier adversidad; mentalidad ganadora de salir siempre adelante; humildad ante todo”.

Iara Conde, defensora de San Martín, lo describió como “un claro ejemplo de resiliencia, superación y crecimiento”, y agregó: “no importa cuántas veces falles o tropieces, lo que importa es que te sigas levantando y lo sigas intentando”. Cerró con un agradecimiento simple: “gracias, gracias por tantas alegrías, por tanto fútbol, por tanta magia”.

Nicolás Herrera, de Sportivo Bella Vista, fue uno de los más emotivos: “Gracias por hacerme tan feliz. Más allá de todos los títulos y récords, lo más lindo que me diste no se puede borrar: atravesaste a cada uno de los argentinos, nos uniste a todos”. Y pidió disculpas por las críticas de otros momentos: “perdón por las veces que te matamos con los resultados, pero no habrá un Leo Messi en el mundo otra vez”. No es una admiración pasajera: lleva tatuados la Copa del Mundo, el número 10 y la fecha de aquella final inolvidable del 18 de diciembre de 2022.

Nadie le pidió nada a cambio. Ni una camiseta, ni una foto, ni una respuesta. Solo quisieron decirle, cada uno con sus palabras, lo mismo que dice esta carta: gracias.