La victoria de la selección argentina por 2-0 sobre Austria quedó rápidamente en segundo plano para Julián Álvarez. Tras el encuentro, el delantero sorprendió con declaraciones sobre su futuro que generaron un fuerte impacto en España y provocaron una inmediata reacción en el entorno de Atlético de Madrid.
El atacante admitió públicamente que analiza un cambio de rumbo en su carrera y dejó abierta la puerta a una salida del conjunto madrileño. “Hablé con gente del club y creo que lo mejor para todos es una transferencia. Quiero cumplir mi sueño”, afirmó en la zona mixta al ser consultado por la posibilidad de continuar su carrera en el Barcelona.
Aunque intentó quitarle dramatismo a la situación, Álvarez ratificó que no quería esquivar el tema. “Creo que no es momento para hablar de esto, pero tampoco puedo esconderme. Trato de ser una persona honesta”, agregó. Sus palabras tuvieron una enorme repercusión y encendieron las alarmas en el club rojiblanco, que ahora deberá definir cómo manejar una posible negociación.
Horas después de la entrevista, una publicación de la cuenta oficial del Atlético de Madrid en inglés llamó la atención de los hinchas. El club felicitó a Nahuel Molina y Thiago Almada por la victoria de Argentina ante Austria, pero omitió mencionar a Álvarez, una ausencia que no pasó inadvertida y que generó cientos de comentarios en las redes sociales.
Las burlas a Barcelona y el futuro del delantero
La tensión entre Atlético de Madrid y Barcelona también sumó un nuevo capítulo. Luego de que trascendiera una supuesta oferta del club catalán por Álvarez, considerada insuficiente por los dirigentes rojiblancos, la institución madrileña respondió con ironía en sus redes sociales.
“HERE WE GO! Hemos enviado un fax al @FCBarcelona_es con nuestra oferta de traspaso: cuatro entradas para el concierto de Bad Bunny, una suscripción anual al ABC y una bolsa de pipas. Esperamos ansiosos la respuesta para preparar el ‘announce’”, publicó el club en tono de burla. Mientras tanto, el futuro del delantero argentino continúa rodeado de incertidumbre y promete ser uno de los temas más comentados una vez finalizado el Mundial 2026.