Después de las dudas que había dejado en el debut frente a Cabo Verde, España reaccionó con autoridad y goleó 4-0 a Arabia Saudita en Atlanta para encaminar su clasificación en el Mundial 2026. El equipo dirigido por Luis de la Fuente mostró una versión muy diferente a la del estreno, recuperó la intensidad en ataque y resolvió el partido con una actuación convincente.
El empate sin goles ante Cabo Verde había encendido las alarmas. La selección española, señalada como una de las favoritas al título, no había logrado imponer condiciones y había exhibido una preocupante falta de dinamismo. Por eso, el segundo compromiso aparecía como una prueba de carácter y la respuesta fue inmediata.
Desde el comienzo, España tomó el control de la pelota y encontró espacios para atacar por las bandas. A los 10 minutos llegó la apertura del marcador gracias a Lamine Yamal, que aprovechó una de las primeras aproximaciones para romper el cero y darle tranquilidad al conjunto europeo.
Con la ventaja a su favor, el equipo ganó confianza y empezó a desplegar el juego que se esperaba. Mikel Oyarzabal fue el gran protagonista del primer tiempo al convertir un doblete en apenas tres minutos. Primero amplió la diferencia a los 20 y luego volvió a aparecer a los 23 para dejar el marcador 3-0 antes de la media hora y prácticamente sentenciar el encuentro.
Arabia Saudita intentó reaccionar, pero nunca encontró la manera de poner en aprietos a Unai Simón. España dominó la posesión, administró los tiempos del partido y llegó al descanso con una ventaja que reflejaba la diferencia entre ambos equipos.
En el complemento, Luis de la Fuente aprovechó la amplia superioridad para realizar modificaciones y administrar esfuerzos pensando en lo que viene. Sin embargo, el seleccionado español no levantó el pie del acelerador y encontró el cuarto tanto apenas iniciada la segunda mitad. Marc Cucurella sacó un remate que fue desviado por un defensor saudí y terminó dentro del arco para decretar el 4-0.
Sobre el cierre, Ferran Torres llegó incluso a convertir el quinto gol, aunque la acción fue anulada por posición adelantada tras la revisión del VAR.
La goleada significó mucho más que tres puntos. España dejó atrás las dudas del debut, recuperó confianza y volvió a mostrar la versión ofensiva que la convirtió en una de las principales candidatas al título. Con Lamine Yamal desequilibrando por las bandas y Oyarzabal reencontrándose con el gol, el conjunto ibérico dio una señal clara de recuperación justo cuando más la necesitaba.