La presencia de la reina Máxima Zorreguieta en las tribunas del Mundial 2026 no pasó inadvertida. Vestida con una camiseta azul y amarilla de Curazao, la monarca nacida en Argentina siguió de cerca el partido del seleccionado centroamericano y despertó la curiosidad de miles de fanáticos en las redes sociales. 

Después de haber acompañado a Países Bajos en la goleada por 5 a 1 sobre Suecia, la monarca nacida en Argentina apareció esta vez con la camiseta de Curazao para seguir el partido del seleccionado caribeño, una imagen que despertó la curiosidad de miles de fanáticos en las redes sociales. 

Curazao forma parte del Reino de los Países Bajos. Desde la reforma constitucional de 2010, la isla es un país constituyente con autonomía interna, al igual que Aruba y Sint Maarten (San Martín), mientras que comparte con los Países Bajos la figura del monarca como jefe de Estado.

Por ese motivo, cuando Máxima luce la camiseta de Curazao no está apoyando a una selección ajena, sino a otro de los territorios que integran el reino que representa oficialmente junto al rey Guillermo Alejandro.

La visita de la reina también fue interpretada como un gesto de respaldo hacia una selección que está haciendo historia. Curazao disputa por primera vez una Copa del Mundo y se convirtió en una de las grandes revelaciones del torneo al conseguir una clasificación inédita tras años de crecimiento futbolístico.

No es la primera vez que Máxima se muestra cerca del fútbol durante este Mundial. Su vínculo con el deporte es habitual desde que llegó a la familia real. En distintas ocasiones asistió a competencias internacionales y a partidos de las selecciones del Reino de los Países Bajos, convirtiéndose en una figura frecuente en las tribunas.

En esta ocasión, sin embargo, la imagen tuvo un valor simbólico especial. La reina nacida en Buenos Aires eligió acompañar a una de las regiones más pequeñas del reino y darle visibilidad en el escenario deportivo más importante del planeta.