Cuando comenzaron a circular las imágenes del festejo argentino tras el triunfo ante Argelia en Kansas City, muchos tucumanos descubrieron un detalle inesperado. Detrás de los campeones del mundo, colgada sobre una baranda del estadio, aparecía una bandera imposible de confundir. Sobre una tela celeste y blanca se leían las palabras "El Gigante del Norte", acompañadas por el escudo de Atlético Tucumán y la fecha 07/02/17, un homenaje a una de las noches más importantes de la historia del club.
En la fotografía se observa a Nicolás González, Alexis Mac Allister, Julián Álvarez, Lionel Messi, Nahuel Molina y Enzo Fernández abrazados durante el festejo. Detrás de ellos, casi como una aparición inesperada para quienes revisaban las imágenes del partido, asoma la bandera decana.
La imagen comenzó a circular rápidamente en redes sociales y grupos de hinchas. Con el correr de las horas, Mariano Galván Marco recibió mensajes y etiquetas de amigos y familiares que habían reconocido su bandera en distintas publicaciones vinculadas al partido. Detrás de ese trapo hay una historia mucho más larga que un simple festejo de gol: la de un hincha tucumano que lleva más de una década siguiendo a la Selección Argentina alrededor del mundo.
"La hice aproximadamente en 2018, después de la histórica hazaña de Atlético en Quito", contó a LA GACETA. La fecha que aparece estampada sobre la tela, el 7 de febrero de 2017, homenajea justamente aquella noche inolvidable en Ecuador, cuando el Decano logró una clasificación histórica en la Copa Libertadores. La confeccionó y desde entonces la acompaña en cada aventura.
Las fotografías que guarda en su celular la muestran desplegada en playas de Miami, aeropuertos, estadios y banderazos. Antes de aparecer detrás del festejo de los campeones del mundo en Kansas City, la bandera ya había recorrido miles de kilómetros. Para Mariano, es una forma de llevar a Tucumán a cada rincón donde juega la Selección.
En su cuenta de Instagram, @eltucu_por_el_mundo, suele documentar esos recorridos. Allí aparecen postales de Mundiales, Copas América y viajes futboleros en los que la bandera funciona como una marca personal que lo acompaña desde hace años.
Aunque integra un grupo de amigos de la tribuna Bolivia, suele viajar solo. De hecho, asegura que esa decisión terminó convirtiéndose en una forma de vida. "Para mí es la mejor manera de viajar porque te obliga a conocer gente. Llegás a un Mundial y te encontrás con caras conocidas de otros torneos. Eso es lo mejor que tienen estos viajes", explica.
Su recorrido mundialista comenzó en Brasil 2014. Después llegaron Rusia 2018, Qatar 2022 y ahora Estados Unidos. Entre medio también sumó Copas América y viajes siguiendo a Atlético. "Los que vi en Brasil no fueron a Rusia. Los que fueron a Rusia no los vi en Qatar. Ahora tampoco vinieron algunos que estuvieron en Qatar. El único que repitió todos los Mundiales y Copas América fui yo, por lo menos entre la gente que conozco", asegura.
La planificación empieza siempre con mucha anticipación. "Generalmente organizo todo con un año de antelación. Voy viendo hospedajes, vuelos y reservas. Es un esfuerzo económico importante. Muchas veces implica resignar inversiones o proyectos personales, pero nunca me arrepentí", dice.
Antes de viajar al Mundial de Brasil 2014, por ejemplo, tenía regularizadas todas las materias de cuarto año de la carrera de Ciencias Económicas y había sido convocado para realizar una pasantía en el Estado. Eligió viajar. "Me dijeron que arrancara esa semana y les respondí que en tres semanas me iba al Mundial. No tenía sentido empezar algo que no iba a poder continuar", recuerda.
Cuatro años más tarde, después de haberse recibido de contador, planeaba mudarse, pero volvió a postergar ese proyecto para poder viajar a Rusia. La historia se repitió en los últimos años. En 2024 había vendido su auto con la intención de cambiarlo por uno más nuevo, pero terminó destinando gran parte de ese dinero a seguir a la Selección durante toda la Copa América de Estados Unidos.
"Me quedé sin vehículo y hasta el día de hoy no lo pude reemplazar", cuenta. Este año volvió a enfrentarse a una decisión parecida: había logrado reunir el dinero suficiente para comprar otro automóvil, pero una parte importante de esos ahorros terminó financiando el viaje al Mundial.
"Así voy postergando cosas. La carrera, oportunidades laborales, cambiar el auto. Son decisiones que para cualquiera de clase media cuestan mucho. Pero no me arrepiento porque son experiencias que me quedan para toda la vida", afirma.
Esta vez el viaje comenzó el 7 de junio. Voló desde Tucumán hacia Miami y luego continuó rumbo a Kansas City junto a amigos que había conocido durante el Mundial de Qatar. Lo que no esperaba era encontrarse con miles de argentinos en una ciudad ubicada en el corazón de Estados Unidos.
"Pensé que iba a haber menos gente porque es un lugar bastante alejado de los grandes centros turísticos. Pero en el banderazo y en el estadio había una cantidad impresionante de argentinos", relata.
La foto que terminó haciéndose viral nació casi por casualidad. Mariano tenía entradas en una de las bandejas más altas del estadio, pero decidió acercarse al sector donde se ubicaban los bombos argentinos. "Yo quería estar ahí, en el quilombo", explica.
Se acordó que llevaba la bandera de Atlético en la mochila. "En vez de desplegarla en la tribuna, vi un espacio libre cerca del córner y fui a colgarla ahí. Los policías estaban bastante estrictos porque en la Copa América no dejaban poner banderas, pero insistí hasta que me dejaron", recuerda.
Durante el partido, los futbolistas argentinos celebraron muy cerca de ese sector. Horas después, uno de sus compañeros de viaje le envió una fotografía en la que la bandera aparecía detrás del grupo de jugadores.
Al principio no le dio demasiada importancia. Compartió la imagen en sus estados y siguió con su rutina. Sin embargo, al regresar al hotel comenzaron a llegar los mensajes. "Me escribieron amigos de Tucumán, mi hermano, familiares. También me etiquetaron en publicaciones. Ahí me enteré de que la foto estaba apareciendo en distintos lugares", cuenta.
Para Mariano, la presencia de esa bandera detrás de la Selección tiene un significado especial. "Son mis dos amores del fútbol", dice y destaca un dato que los hinchas decanos repiten con orgullo: la camiseta celeste y blanca de bastones verticales que utilizó Atlético a comienzos del siglo XX inspiró posteriormente el diseño adoptado por la Selección Argentina.
También menciona otro episodio que ocupa un lugar privilegiado en la memoria del club: aquella noche de 2017 en Quito, cuando Atlético disputó un partido oficial de Copa Libertadores utilizando la camiseta de la Selección debido a un problema logístico con el equipamiento.
"Para nosotros son dos hechos históricos. La Selección viste colores que nacieron en Atlético y Atlético fue el único club que jugó un partido oficial con la camiseta de la Selección Argentina. Por eso siento que van de la mano", afirma.
Quizás por eso la imagen tiene algo de símbolo. En una esquina de Estados Unidos, durante un Mundial, los campeones del mundo celebraban un gol. Y detrás de ellos, como una pequeña postal llegada desde Tucumán, se asomó una bandera nacida al calor de una noche histórica en Quito y que, ocho años después, volvió a encontrar su lugar en otra página inolvidable del fútbol argentino.