Todos esperaban que, al igual que en Qatar 2022, quien acompañara a Lionel Scaloni en la primera rueda de prensa oficial de la selección argentina en el Mundial 2026 fuera Lionel Messi. Pero no. Esta vez el “10” no estuvo presente y quien tomó ese rol fue uno de los futbolistas estandartes del ciclo Scaloni: Nicolás Otamendi.

El ingreso al centro de prensa, ubicado en el corazón del Kansas City Stadium, fue algo caótico, por lo menos para los periodistas que no trabajan en medios dueños de los derechos. El acceso recién se habilitó a las 13.30 (hora local), tan sólo 60 minutos antes del inicio de la rueda de prensa del DT campeón del mundo.

“You cannot enter. You must wait until 1.30 PM”. La frase fue repetida en múltiples ocasiones por los voluntarios FIFA apostados en el “Lot D” (el ingreso para los periodistas). Hubo que esperar; más de dos horas bajo el duro sol de Kansas City. No quedaba otra.

Llegada la hora, fue el momento del check-in, el ingreso a la sala y el volver a vivir. Aire acondicionado, agua y una recepción a la altura del mundo FIFA.

La puntualidad de la conferencia se cumplió a rajatabla. Otamendi ingresó a la sala acompañado del jefe de prensa Nicolás Novello y saludó amablemente con una sonrisa.

“Sabemos que somos el campeón y que todos nos van a querer ganar. Tenemos que afrontar esta competición con humildad y trabajo. Tomamos como ejemplo lo que pasó en Qatar. Cualquier rival puede complicarte”, explicó el defensor.

Más allá del análisis futbolístico, la conferencia también dejó espacio para la emoción. A los 38 años, Otamendi afronta el que será su cuarto Mundial y probablemente su última gran función con la camiseta argentina. Aunque intentó mostrarse enfocado en el presente, reconoció que hay momentos en los que la realidad lo golpea. “Disfruto mucho estos momentos porque sé que va a ser mi último Mundial con la Selección. Trato de vivir el día a día, disfrutar de mis compañeros y de cada entrenamiento”, confesó. “Cuando estoy con mi familia o más tranquilo sí pienso que esto se termina. Ahí aparece la sensibilidad, pero hoy prefiero disfrutar el momento”, agregó.

Otamendi rechazó hablar de legados personales y prefirió enfocarse en el recorrido colectivo de una generación que pasó de las críticas a convertirse en una de las más exitosas de la historia argentina. “Nos tocó perder finales muy dolorosas, pero nunca perdimos la ilusión. El clic fue la Copa América en Brasil; ahí sentimos que habíamos desbloqueado algo. Después vino todo lo demás”, recordó.

La conferencia también tuvo un protagonista ausente: Lionel Messi. La presencia del capitán fue uno de los temas inevitables. Otamendi, uno de los compañeros que más tiempo compartió con él dentro de la Selección, describió a un Messi relajado, enfocado y con el mismo espíritu competitivo de siempre. “Lo vemos como siempre. Disfruta de los entrenamientos, de las concentraciones y sigue siendo un competidor extraordinario. Eso nos contagia a todos”, concluyó el defensor.

La defensa del título comenzará este martes frente a Argelia. Y en la cabeza de la Selección todavía resuena aquella lección aprendida en Qatar: en los Mundiales, confiarse puede costar demasiado caro.