La pasión de los futbolistas argentinos por los tatuajes quedó reflejada en un estudio que sorprendió tanto por su alcance como por sus conclusiones. Un equipo de investigadores del Boston College, una de las universidades más prestigiosas de Estados Unidos, analizó los diseños que lucen los integrantes de la Selección y encontró un total de 226 tatuajes diferentes distribuidos entre los campeones del mundo.

La investigación fue encabezada por el sociólogo argentino Gustavo Morello, profesor de esa casa de estudios, y tomó como base 196 fotografías de los 26 futbolistas que integraron el plantel campeón del Mundial de Qatar 2022. De ese grupo, 17 jugadores volvieron a formar parte de la delegación argentina que disputa la Copa del Mundo 2026.

Entre ellos aparecen nombres como Lionel Messi, Emiliano Martínez, Rodrigo De Paul, Nicolás Otamendi, Enzo Fernández, Julián Álvarez y Lautaro Martínez, varios de los futbolistas que más tinta exhiben sobre el campo de juego. Para facilitar el análisis, los investigadores dividieron el cuerpo en tres sectores: cabeza y brazos, piernas y torso-espalda. La mayor concentración de tatuajes apareció en los brazos, especialmente en los antebrazos y bíceps.

Los resultados revelaron que los diseños más repetidos son los nombres propios, presentes en 17 oportunidades. También encontraron 14 frases o citas en distintos idiomas, además de numerosas referencias religiosas como imágenes de Jesús, la Virgen María, cruces, rosarios y manos en posición de rezo. El informe también detectó relojes, coronas, brújulas, corazones anatómicos, estrellas y hasta referencias a series y fenómenos de la cultura popular como Breaking Bad, Peaky Blinders, Pokémon y Los Simpson.

Qué representan los tatuajes para los futbolistas

Para Morello, los tatuajes funcionan como una de las pocas expresiones de libertad personal dentro de un ámbito altamente regulado como el fútbol profesional. Según explicó, los jugadores eligen cuidadosamente qué imágenes llevarán para siempre sobre su piel y utilizan esos diseños para expresar vínculos familiares, creencias, recuerdos, sueños o experiencias que consideran fundamentales en sus vidas.

La conclusión del estudio es contundente: detrás de cada tatuaje hay una historia. Y en el caso de la Scaloneta, esas 226 marcas construyen una especie de biografía colectiva de un grupo que ya ocupa un lugar privilegiado en la historia del fútbol argentino.