Un espejo. Con eso se encontró Ecuador en su estreno en la Copa del Mundo. Costa de Marfil mostró prácticamente las mismas virtudes que tiene el equipo de Sebastián Beccacece. Velocidad, delanteros picantes, un mediocampo con buen manejo de pelota, una defensa firme. En un partido totalmente parejo, la moneda cayó del lado de los africanos de la forma más dolorosa: un letal 1-0 sobre la hora.
En el primer tiempo el conjunto sudamericano demostró por qué fue segundo en las Eliminatorias. Con John Yeboah y Moisés Caicedo muy activos y, sobre todo, Pedro Vite manejando los hilos, arrinconaron a los “Elefantes”. El vértigo ecuatoriano le daba muchos problemas a un elenco marfileño, que, igualmente, cuando tenía un mínimo respiro, aprovechaba para mostrar los dientes con las corridas de Yan Diomandé por la banda derecha, exigiendo constantemente a Piero Hincapié.
A los 23 minutos, justo después de la pausa publicitaria, Yeboah enganchó hacia dentro y remató al segundo palo, pero el travesaño le dijo que no. Luego, Alan Minda quedó solo frente al arco africano, aunque un nuevo impacto en el horizontal salvó a los marfileños.
El día de los palos
En el complemento, los postes siguieron siendo protagonistas. Apenas arrancó, Ecuador acarició el gol tras una gran combinación entre Gonzalo Plata y Enner Valencia. El capitán picó al vacío y sacó un latigazo, pero el poste le volvió a aguar el festejo a la ‘Tri’. La réplica de los africanos no tardó en llegar con un contragolpe furioso: Nicolás Pépé comandó la embestida, abrió la cancha para la trepada de Doué y este mandó un centro preciso para Elye Wahi, quien estrelló su remate contra el palo.
Cambio de mando
En la última media hora, el trámite se dio al revés. Con un Diomandé imparable, los de camiseta naranja fueron los dominadores, mientras que Ecuador esperaba su momento.
Cuando la intensidad decaía y parecía que ambos se conformaban, Wilfried Singo no estuvo de acuerdo. El lateral trepó por la derecha como si el cotejo recién comenzara y asistió al ingresado Amad Diallo, quien definió con precisión para decretar el triunfo de Costa de Marfil. Sin tiempo y sin energía, los de Beccacece bajaron los brazos.
Por rendimiento, queda la sensación de que el castigo fue excesivo para Ecuador, al igual que el premio para los africanos. Pero en lo numérico, con este resultado, el panorama se vuelve cuesta arriba para los sudamericanos, que ahora deberán aspirar a clasificar como uno de los mejores terceros, o vencer a Alemania en la última fecha. La otra chance parece más lejana, y pasaría por esperar que Curazao logre sacarle puntos a Costa de Marfil.