Por Carlos Duguech
Para LA GACETA - TUCUMÁN
De un tal Borges se dicen loas, tantas que la piedra de un gris que es ginebrino en paisaje de pájaros y trino
Y entre flores y muchas otras plantas adquiere otro color. Se ignora cuántas tonalidades tiene, como el vino, que madura en color, tan peregrino,
desde vides paganas y otras santas.
La piedra vertical que está en Ginebra
custodiando epitafio de misterio
muy bien teje a lo Borges, hebra y hebra, eligiendo punzantes ironías
lanzadas desde el suizo cementerio.
Son, no más, que borgeanas “homilías”.
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