El foco de la tarde en el Libertarios Unidos estará puesto en Hernán De Camilo. En medio de uno de los momentos más sensibles de la temporada, el entrenador interino tendrá su primera prueba al frente del plantel profesional cuando San Martín visite mañana a Colegiales, desde las 15, en Munro. Será el comienzo de un ciclo que, en principio, está pensado para extenderse durante dos partidos, aunque en el fútbol los plazos suelen depender de los resultados. Mientras la comisión directiva continúa trabajando en la búsqueda del sucesor de Andrés Yllana, el hombre de la casa tendrá una oportunidad importante para demostrar que está preparado para asumir desafíos mayores.

La salida de Yllana modificó por completo el escenario deportivo del “Santo”. Sin embargo, De Camilo evitó cargar la semana de dramatismo y buscó transmitir tranquilidad desde el primer entrenamiento. Con años de trabajo dentro de la estructura futbolística de Bolívar y Pellegrini, conoce a gran parte del plantel y también a varios de los juveniles que hoy comienzan a asomar como alternativas. Por eso asumió el desafío con naturalidad y con un mensaje claro puertas adentro. “Lo tomo con mucha responsabilidad y compromiso, que es lo que la institución merece”, explicó De Camilo, quien dejó en claro que confía plenamente en el grupo. “Tenemos jugadores sumamente comprometidos, con jerarquía y experiencia. Están con muchas ganas de revertir los malos resultados que traíamos”, agregó.

Una convocatoria especial

Si hubo una decisión que generó repercusión en los pocos días de trabajo que tuvo el DT interino fue la conformación de la lista de convocados para visitar a Colegiales. En ella aparecieron nombres que muchos hinchas venían reclamando desde hace tiempo y que tienen un denominador común: la mayoría surgió de las divisiones inferiores del club.

Entre las novedades se destacan Agustín Graneros, Leonardo Monroy y Aníbal Paz, tres futbolistas que vuelven a ganar protagonismo en una etapa particular. Graneros no suma minutos desde la derrota por 2 a 0 frente a Gimnasia y Tiro de Salta, encuentro que marcó el final del ciclo de Ariel Martos. Paz, por su parte, no integraba una convocatoria desde el 4 de octubre del año pasado, cuando San Martín enfrentó a San Miguel en la última fecha del torneo bajo la conducción de Mariano Campodónico. Monroy es quien tuvo mayor participación reciente y fue utilizado por Yllana en el triunfo frente a Estudiantes de Río Cuarto por los 32avos de final de la Copa Argentina.

La decisión parece tener una explicación clara. De Camilo conoce perfectamente el recorrido de los tres jugadores y considera que pueden aportar frescura, energía y compromiso en una etapa donde el equipo necesita respuestas inmediatas. Además, representa una señal para un sector importante de los hinchas que desde hace tiempo pedía una mayor presencia de futbolistas que llevan un tiempo en el club.

Un gran desafío

Más allá de los nombres propios, el principal objetivo será recuperar la identidad futbolística de un equipo que atraviesa una racha de cuatro partidos sin victorias y que perdió terreno en la pelea por los primeros puestos de la zona B. En ese contexto, De Camilo dejó una definición que permite entender cuál será su propuesta para este interinato.

“Entendemos que San Martín debe ser protagonista y vamos a ir con esa idea”, aseguró. La frase coincide con lo observado durante los entrenamientos de la semana, donde el cuerpo técnico hizo especial hincapié en movimientos ofensivos, presión alta y mecanismos destinados a recuperar agresividad en campo rival.

El contexto tampoco le quita optimismo. Para el entrenador, el plantel sigue teniendo herramientas para pelear arriba. “San Martín es un equipo que se ha armado bien y que va a pelear el torneo hasta el final”, sostuvo.

El desafío no será sencillo. San Martín necesita volver a ganar y De Camilo lo sabe. Por ahora, todo comienza en Munro. Y en el fútbol, muchas veces, las oportunidades más importantes aparecen cuando nadie las espera.