Un grave episodio de violencia contra una docente generó conmoción en Santiago del Estero. Una mujer amenazó de muerte a la maestra de su hija luego de que la educadora le llamara la atención a la alumna por sus reiteradas inasistencias a clases. Ante la denuncia, la Justicia ordenó una restricción perimetral de urgencia.
El hecho ocurrió en una escuela ubicada en la intersección de Rivadavia y Milburg, en la capital santiagueña. La docente, de 40 años, recibió las amenazas a través de WhatsApp mientras se encontraba dando clases. Tras leer el mensaje, informó de inmediato a las autoridades del establecimiento y luego se dirigió a realizar la denuncia correspondiente.
La acusada es la madre de una estudiante de nivel primario que integra el curso a cargo de la maestra.
Según publicó el portal santiagueño El Liberal, el conflicto se originó a raíz de una observación pedagógica realizada por la docente en la libreta escolar de la menor.
En la evaluación escrita, la maestra señaló las reiteradas faltas de la alumna y remarcó la importancia de asistir regularmente a clases para no perderse los contenidos desarrollados en el aula.
La observación no fue bien recibida por la madre de la estudiante, que decidió enviarle un mensaje de audio a la docente. “Que sea la primera y última vez que a mi hija le escribas en su evaluación que ella debe asistir a clases, porque te voy a reventar la cara a piñas cuando te vea. Ya vas a ver, va a ser tu último día, así que vete avisando en tu casa”, expresó la mujer en el mensaje.
La situación generó una fuerte preocupación en la docente, especialmente porque la acusada vive justo frente al establecimiento educativo, por lo que existía la posibilidad de un encuentro inmediato entre ambas.
Ante ese escenario, la maestra dio aviso a las autoridades escolares y luego se presentó en la Comisaría Comunitaria N° 4 para radicar la denuncia.
Tras tomar conocimiento del caso, la Justicia actuó de manera inmediata y dispuso una restricción perimetral de urgencia que prohíbe a la acusada acercarse a la denunciante durante un plazo de 90 días.
La causa quedó en manos del fiscal de turno, Diego Cortés, quien ordenó notificar formalmente a la mujer sobre la medida impuesta.
El episodio volvió a encender las alarmas dentro de la comunidad educativa por los hechos de violencia que afectan a docentes y trabajadores de la educación, una problemática que genera creciente preocupación en distintos ámbitos del sistema escolar.