La espera terminó y el Mundial 2026 ya tiene a su primer goleador. Julián Quiñones fue el encargado de abrir la cuenta en el encuentro inaugural entre México y Sudáfrica y escribió su nombre en la historia de la Copa del Mundo al convertir el primer tanto del certamen.
El delantero de la selección mexicana aprovechó una falla en la salida del conjunto africano a los ocho minutos del primer tiempo. Erik Lira presionó sobre la mitad de la cancha, recuperó la pelota y el rebote le quedó servido a Quiñones, que no perdonó. Con un potente remate entre las piernas del arquero Ronwen Williams, desató el festejo de las más de 80 mil personas presentes en el Estadio Azteca.
Un arranque arrollador de México
El tanto reflejó lo que había ocurrido desde el comienzo del partido. El equipo dirigido por Jaime Lozano salió decidido a imponer condiciones y ya había generado peligro antes de abrir el marcador. De hecho, Raúl Jiménez había estado cerca de convertir tras un mano a mano que encontró una buena respuesta del arquero sudafricano.
Lejos de conformarse con la ventaja, México siguió atacando y tuvo en Quiñones a su futbolista más desequilibrante. El atacante volvió a exigir a Williams con un remate desde media distancia que pasó muy cerca del palo y luego hizo temblar el arco rival con un disparo desde la medialuna que se estrelló contra uno de los postes.
Un lugar asegurado en la historia
Más allá de cómo termine el torneo para el seleccionado mexicano, Quiñones ya se aseguró un lugar especial en los registros de la FIFA. Su definición a los ocho minutos del partido inaugural lo convirtió en el autor del primer gol del Mundial 2026, una marca que quedará ligada para siempre a esta edición de la Copa del Mundo.
El delantero, que actualmente milita en el Al-Qadisiyah de Arabia Saudita, ratificó así el gran momento que atraviesa y le dio a México el comienzo soñado en una noche histórica para el fútbol mundial.