La profunda caída del consumo y el retroceso de la actividad turística golpean con fuerza a la economía de Mar del Plata. En los últimos 60 días, alrededor de 40 hoteles, restaurantes, bares y cafeterías cerraron sus puertas o anunciaron su cierre inminente, dejando un saldo de más de 400 trabajadores sin empleo y encendiendo las alarmas en uno de los sectores más importantes para la ciudad.
Desde la Unión de Trabajadores Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA) advirtieron que la actividad atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años. Según señalaron, la combinación entre la caída del turismo, la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y el desplome del consumo está afectando seriamente la sustentabilidad de cientos de emprendimientos.
La caída del turismo profundiza la crisis
La preocupación se incrementó tras una temporada de verano considerada apenas regular y una serie de fines de semana largos que estuvieron muy por debajo de las expectativas del sector.
De acuerdo con relevamientos realizados durante los feriados de marzo, abril y mayo, la ocupación hotelera se ubicó entre el 45% y el 50%, porcentajes considerablemente inferiores a los niveles históricos que solía registrar la ciudad balnearia durante esas fechas.
La falta de visitantes impactó directamente sobre hoteles, restaurantes, cafeterías y comercios vinculados al turismo, generando una fuerte caída en la facturación y dificultades crecientes para sostener las estructuras de costos.
Menos consumo y más pérdida de empleos
El deterioro del poder de compra también comenzó a sentirse entre los propios residentes de Mar del Plata. La reducción del gasto tanto de turistas como de vecinos provocó una disminución sostenida de la demanda que terminó trasladándose al empleo.
En este contexto, trabajadores del sector aseguran que acumulan una pérdida salarial superior a los 30 puntos desde el inicio de la actual gestión nacional. Además, cuestionan las restricciones en las negociaciones paritarias y sostienen que los incrementos salariales quedaron rezagados frente a la inflación.
La consecuencia más visible de este escenario es la destrucción de puestos de trabajo. Según datos difundidos por el gremio, más de 400 trabajadores ya perdieron su empleo como resultado de los cierres registrados durante los últimos dos meses.
Los establecimientos que bajaron sus persianas
Entre los comercios y locales gastronómicos que cerraron o anunciaron su cierre aparecen nombres emblemáticos de la ciudad como Casa Rosa, La Bicicleta, Bronte, The Box Burger, Lima Linda, La Rural, Humo Patio de Carnes, El Bodegón del Pela, Lópezito, Brooklyn, Siracusa y la sucursal de Antares ubicada sobre Bernardo de Irigoyen.
También redujeron operaciones o cerraron distintas sucursales de Weiss, Adorado, Nina Café, Vía del Amore y Di Mero.
En el sector hotelero figuran establecimientos como Dodo, CIR, Nuevo Boulevard, Castelar, Castelmar y Cervantes.
Un invierno que genera incertidumbre
El panorama preocupa aún más porque la temporada de invierno, históricamente una de las más difíciles para la actividad turística marplatense, recién comienza.
Con decenas de establecimientos fuera de funcionamiento, una ocupación hotelera en niveles bajos y más de 400 empleos perdidos, empresarios y trabajadores observan con inquietud los próximos meses.
Mientras tanto, Mar del Plata enfrenta un escenario complejo para una economía que depende en gran medida del turismo, la hotelería y la gastronomía, sectores que hoy muestran señales de una crisis cada vez más profunda.