La causa por el violento ataque con agua hirviendo ocurrido durante un partido de hockey femenino en un club de rugby tucumano tuvo este miércoles su resolución. En una audiencia de juicio abreviado, Florencia Rosario Ortiz y Carolina Ortiz admitieron su responsabilidad en los hechos y fueron condenadas por la Justicia.
El acuerdo fue alcanzado entre la defensa de las imputadas y la Unidad Fiscal Criminal I, representada por la auxiliar de fiscal Jimena Castro. Tras evaluar los términos convenidos, el juez interviniente homologó el juicio abreviado y dictó las condenas correspondientes, además de establecer una reparación económica para la víctima.
Florencia Rosario Ortiz, de 28 años, fue condenada a tres años de prisión de ejecución condicional. Por su parte, Carolina Ortiz, de 44 años, recibió una pena de dos años de prisión de ejecución condicional. Según la investigación, esta última colaboró en la agresión al sujetar a la víctima del cabello mientras se producía el ataque.
Además de las condenas penales, ambas mujeres deberán abonar de manera solidaria una indemnización de $3,75 millones a la damnificada. El monto será cancelado en 15 cuotas mensuales.
La sentencia también ratificó las medidas de protección vigentes, que prohíben a las condenadas acercarse o realizar cualquier acto de intimidación o perturbación contra la víctima y su entorno familiar.
El hecho
Los hechos ocurrieron el 10 de abril en la sede del club Universitario, ubicada en Ingeniero Farías y Lavalle. De acuerdo con la reconstrucción aceptada por las imputadas, el episodio se desarrolló en tres secuencias.
Alrededor de las 20.20, Florencia Ortiz increpó a un hombre, incumpliendo una orden judicial de prohibición de acercamiento que pesaba sobre ella desde 2025. Minutos después, durante un partido de hockey de novena división, se dirigió hacia María Teresa Miranda en las tribunas.
Según la acusación, con la colaboración de Carolina Ortiz, quien inmovilizó a la víctima tirándole del cabello, Florencia Ortiz tomó un termo con agua hirviendo y le arrojó el contenido sobre el rostro. Como consecuencia, la mujer sufrió quemaduras que le provocaron una incapacidad superior a los 30 días.
La investigación también determinó que al día siguiente del ataque, Florencia Ortiz envió un mensaje al celular de la hermana de la víctima con la frase: “Aguantá los trapos, nada después”.