Desde la Academia Nacional de Periodismo aprovecharon la conmemoración del Día del Periodista en Argentina para emitir un duro comunicado en el que reclama el discurso que emana desde el Gobierno y lo personalizó en la figura del presidente Javier Milei.
"Hoy, Día del Periodista, los miembros de la Academia Nacional de Periodismo denunciamos nuevamente ante la opinión pública el clima de hostigamiento y de groseras descalificaciones que vive la prensa argentina. Permanentemente se acusa al periodismo de actos corruptos, de responder a imprecisos intereses y de ser un simple vocero de personas o sectores que tampoco se nombran. La voz más importante en esa campaña de invariables agravios es la del Presidente de la Nación, quien cree, al parecer, que enfrentándose al periodismo obtendrá réditos políticos. Debemos agregar que el primer mandatario no es el único y que su escuela de ofensas se esparció entre otros funcionarios del gobierno nacional", inicia el texto de la entidad que preside Joaquín Morales Solá.
En el párrafo siguiente, la Academia Nacional de Periodismo sostiene que "el eslogan oficial 'no odiamos lo suficiente a los periodistas' es, además de abominable, dramáticamente peligroso porque pone en riesgo la seguridad personal de los periodistas. Los profesionales cuya vocación consiste en mantener informada a la sociedad no caminan por el espacio público con custodia policial, como sí ocurre con los funcionarios. Hacemos responsable, por lo tanto, al gobierno del presidente Javier Milei de cualquier acto de violencia que afecte a periodistas".
"La libertad de prensa no es la primera de las libertades para privilegiar a los periodistas, sino para que la sociedad cuente con el conocimiento permanente de lo que sucede en la vida pública del país. Por eso, es inconcebible una República sin una prensa libre o con una prensa eventualmente amordazada por la autocensura. El temor a ser víctimas de insoportables ofensas, de la reacción violenta de los fanáticos o hasta de ser denunciados sin fundamentos ante la Justicia fueron siempre las razones de la autocensura. Aunque la mayoría del periodismo independiente no olvidará nunca sus obligaciones, confiamos también en el sano discernimiento de los jueces de la República para poner orden en una relación tan asimétrica, como lo es la del poder que gobierna y la prensa", advierten con preocupación en el documento firmado por Hugo Alconada Mon, Nora Bär, Santo Biasatti, Fernando Bravo, Nelson Castro, Alicia De Arteaga, Daniel Dessein, José Escribano, Eduardo Fidanza, Jorge Fontevecchia, Julián Gallo, Roberto García, Gustavo González, Osvaldo Granados, Roberto Guareschi, Héctor Guyot, Ricardo Kirschbaum, Marcelo Longobardi, José Ignacio López, Norma Morandini, Alberto Muney, Silvia Naishtat, María O'Donnel, Hinde Pomeraniec, Antonio Requeni, Carlos Roberts, Fernando Ruiz, Fernán Saguier, Fernando Sánchez Zinny, Daniel Santoro, Ernesto Tenembaum, Eduardo Van der Kooy y Miguel Wiñazki.
La entidad también puso énfasis en el "estrepitoso silencio de los partidos políticos que no militan en el actual oficialismo ante semejante cantidad de atropellos al periodismo. Y nos sorprende la indiferencia de dirigentes políticos que, en otros momentos, igualmente difíciles para la prensa, se colocaron a la vanguardia de la defensa de todas las libertades y garantías constitucionales. No existen agresiones malas y buenas contra la prensa según el partido que las cometa. O los políticos respetan o no respetan la plena libertad de los periodistas".
Para el cierre, la Academia pide "a los pocos periodistas que tienen acceso constante al Presidente de la Nación a que cuando le hagan un reportaje al mandatario le pregunten por las obsesivas razones de su autoproclamado odio al periodismo. Y que no se conformen con una respuesta ni con una sola pregunta. Ya es hora de detener, antes de que sea tarde, la azarosa escalada de ataques a la prensa libre".