River se prepara para afrontar uno de los mercados de pases más movidos de los últimos años. El presidente Stefano Di Carlo reconoció públicamente que la dirigencia tomó la decisión de reducir significativamente el plantel profesional y adelantó que alrededor de 15 futbolistas podrían abandonar la institución durante los próximos meses.

La medida aparece como una consecuencia directa del análisis realizado por la conducción del club luego de una temporada marcada por resultados por debajo de las expectativas. La salida de Marcelo Gallardo y la derrota en la final del Torneo Apertura aceleraron una evaluación interna que derivó en la decisión de impulsar una renovación profunda.

"Van a salir en torno a 15 jugadores. Hemos decidido eso conjuntamente entre todos. Venderemos peor de lo que compramos y asumiremos una pérdida, pero cortaremos una situación que no es sostenible", explicó Di Carlo al referirse al futuro inmediato del plantel.

Entre los futbolistas que aparecen como posibles salidas figuran Ezequiel Centurión, Paulo Díaz, Germán Pezzella, Fabricio Bustos, Lautaro Rivero, Kevin Castaño, Matías Galarza, Maximiliano Meza, Giuliano Galoppo, Santiago Lencina, Ian Subiabre, Maximiliano Salas, Juan Fernando Quintero, Kendry Páez y uno de los delanteros integrados por Sebastián Driussi o Facundo Colidio.

Llegadas para cambiar la cara del equipo

No todos los casos presentan el mismo escenario. Algunos jugadores podrían ser transferidos, otros finalizar préstamos o buscar nuevos destinos por cuestiones deportivas. En paralelo, la dirigencia trabaja en la incorporación de figuras para reforzar el plantel. El primer movimiento ya está confirmado con la llegada de Nicolás Otamendi tras el Mundial, mientras que también surgieron versiones que vinculan al club con nombres de peso como Giovanni Simeone y Thiago Almada. La intención es clara: reducir el número de futbolistas, elevar la jerarquía del plantel y construir un equipo capaz de volver a competir por títulos internacionales.