“Lo que más me sorprendió fueron los hinchas”. La frase de Milton Ríos resume una de las primeras sensaciones que tuvo desde su llegada a Tucumán. El mediocampista, que se convirtió en el último refuerzo de San Martín tras la lesión de Kevin López, pasó en cuestión de días de entrenarse en Huracán a incorporarse al plantel de Andrés Yllana. Ahora, mientras el “Santo” se prepara para enfrentar a Midland, el volante comienza una nueva etapa en su carrera con el desafío de adaptarse rápidamente a un equipo que tiene el objetivo de pelear en los primeros puestos de la Primera Nacional.

La llegada de Ríos se produjo de manera repentina. La lesión ligamentaria de López obligó a la dirigencia a utilizar el cupo extraordinario habilitado por AFA y a salir al mercado en busca de un mediocampista. El elegido fue el futbolista de 22 años surgido de Huracán, que tuvo poco tiempo para analizar la propuesta antes de tomar una decisión que cambiaría su presente.

“Estaba volviendo a mi casa después de entrenar cuando me avisaron que existía el interés de San Martín y que la operación podía cerrarse esa misma tarde. Lo hablé con mi familia para tomar la mejor decisión, pero fue todo muy rápido. A los pocos días ya estaba en Tucumán”, explicó Ríos en diálogo con LA GACETA.

Milton apenas llevaba unos días en la provincia cuando pudo observar de cerca su nuevo entorno. Desde el banco de suplentes siguió el partido frente a Atlanta y tuvo un primer contacto con el público de San Martín. “Me tocó estar en la cancha el domingo y me impresionó mucho el acompañamiento que tiene el equipo”, contó.

Su desembarco en Bolívar y Pellegrini llega acompañado de expectativas, aunque él prefiere manejarse con cautela. Sabe que fue incorporado para cubrir una baja importante dentro del plantel, pero también entiende que deberá ganarse cada minuto dentro de una estructura que ya tiene una base consolidada. “No vengo con la idea de reemplazar a nadie. Quiero aportar desde donde me toque, ayudar al grupo y trabajar para ganarme un lugar”, señaló el volante, que firmó un préstamo por 18 meses. “Mi objetivo es sumar muchos minutos y jugar la mayor cantidad de partidos posible para seguir creciendo”, remarcó.

DESARROLLO. Ríos construyó gran parte de su carrera en la reserva de Huracán.

Sus inicios

Detrás de ese objetivo hay una historia que comenzó en Baradero, provincia de Buenos Aires. Allí dio sus primeros pasos en Fundición, el club de su ciudad natal, donde además era dirigido por su padre, Héctor Leonardo. El fútbol siempre estuvo presente en su vida y en la de su familia. “Tengo una familia muy futbolera. Mi ‘viejo’ jugó al fútbol, mis hermanos también y hoy el más chico sigue jugando. Siempre estuvimos muy ligados a este deporte”, contó.

Como muchos futbolistas, tuvo que dejar su casa siendo adolescente para perseguir un sueño. Pasó por las inferiores de San Lorenzo y más tarde continuó su formación en Huracán, donde completó gran parte de su crecimiento deportivo. Con el paso de los años también entendió mejor el esfuerzo que implicó ese camino.

“Cuando era chico no era tan consciente de lo que significaba estar lejos de mi familia. Hoy sí entiendo todo lo que sacrificaron ellos y también lo difícil que fue para mí. Mi mamá no quería que me fuera tan chico, pero creo que todo ese esfuerzo va a dar sus frutos”, reconoció.

Milton Ríos

Presentación

Dentro de la cancha, Ríos se define como un volante con buen manejo de pelota y capacidad para adaptarse a distintas funciones en el medio campo. “Como volante central es donde más cómodo me siento, pero puedo jugar donde me necesite el técnico. Me gusta hacer jugar al equipo, pedir siempre la pelota y darle dinámica al juego”, explicó.

Mientras atraviesa sus primeros días en Tucumán, Ríos intenta enfocarse en lo inmediato: adaptarse, sumar entrenamientos y ponerse a disposición del cuerpo técnico. Este domingo, frente a Midland, podría comenzar a escribir los primeros capítulos de su historia en San Martín.