Con la llegada de los fríos intensos, las infecciones respiratorias volvieron a ocupar el centro de la escena sanitaria en Tucumán. En las últimas semanas se registró un aumento de casos de gripe, principalmente influenza A, y de bronquiolitis, dos patologías estacionales que afectan especialmente a los grupos más vulnerables.
La infectóloga, pediatra y especialista en salud pública Alejandra Gaiano explicó que este comportamiento es habitual en otoño-invierno, pero advirtió que este año se combina con un factor preocupante: la baja en las coberturas de vacunación.
“Tenemos aumento de casos de bronquiolitis, infecciones respiratorias agudas bajas y gripe confirmada. Y al mismo tiempo, vemos bajas coberturas de vacunación, lo que deja más expuestos a los grupos de riesgo”, señaló.
La bronquiolitis, causada principalmente por el virus sincicial respiratorio, afecta sobre todo a niños menores de dos años y puede derivar en cuadros graves. En tanto, la gripe también impacta con mayor fuerza en niños pequeños, adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes.
Gaiano remarcó la importancia de la prevención y destacó el rol de la vacunación, especialmente durante el embarazo. “La vacuna contra el virus sincicial respiratorio se aplica en embarazadas y protege a los bebés durante los primeros seis meses de vida, que es el período de mayor riesgo”.
Sin embargo, la especialista advirtió que cada vez menos personas acceden a estas inmunizaciones. “Las bajas coberturas son multicausales, pero el principal problema es el acceso. Hay familias que no pueden acercarse a un vacunatorio por cuestiones económicas o laborales”, indicó.
A esto se suman dificultades dentro del propio sistema sanitario. “Hubo faltantes de vacunas del calendario, lo que genera oportunidades perdidas. Y además hay menos recursos humanos para sostener campañas activas de vacunación, como se hacía antes en escuelas o barrios”.
Según Gaiano, la situación se agravó tras la pandemia de Covid-19. “Aumentó la desconfianza en las vacunas y la crisis social y sanitaria del último año profundizó la caída en las coberturas”, sostuvo.
Síntomas y señales de alerta
En relación a la bronquiolitis, la médica explicó que es clave diferenciarla de un resfrío común. “Cuando hay compromiso pulmonar, el niño presenta dificultad para respirar. Un signo claro es que se le hunden las costillas al respirar”, señaló.
También mencionó otros indicadores de gravedad, como el color azulado de la piel, pausas en la respiración o el movimiento marcado de las fosas nasales.
“Si hay dificultad respiratoria, hay que acudir de inmediato al hospital. Mientras tanto, es fundamental mantener al niño hidratado”, recomendó.
En cuanto a la gripe, recordó que sí cuenta con tratamiento antiviral en casos graves, a diferencia de la bronquiolitis, que no tiene una terapia específica.
Un sistema bajo presión
Más allá del aumento estacional de casos, Gaiano puso el foco en la situación estructural del sistema de salud. “Hay una crisis sanitaria que impacta en todos los niveles: menos recursos, profesionales con multiempleo y un fuerte desgaste laboral”.
Además, advirtió sobre el resurgimiento de enfermedades que estaban controladas. “Cuando bajan las coberturas de vacunación, suben las enfermedades. Es una relación directa que ya estamos viendo”, concluyó.