Boca afrontará este jueves uno de los partidos más importantes de su temporada. El equipo dirigido por Claudio Úbeda recibirá a Universidad Católica en La Bombonera por la última fecha del Grupo H de la Copa Libertadores, con la obligación de ganar para seguir en carrera en el máximo torneo continental.

El "Xeneize" llega a la definición ubicado en el tercer puesto de la zona y sin margen para especular. Después del empate ante Cruzeiro en Buenos Aires y de la victoria del conjunto chileno frente a Barcelona, el panorama quedó completamente condicionado para los argentinos.

Qué necesita Boca para clasificar

La cuenta es simple: Boca necesita vencer a Universidad Católica para avanzar a los octavos de final. Cualquier otro resultado lo dejará afuera de la Libertadores.

El problema para el equipo de Úbeda es que, en caso de igualdad de puntos con Cruzeiro, el criterio de desempate favorece al conjunto brasileño, que terminó invicto en los enfrentamientos directos entre ambos clubes.

Por eso, el "Xeneize" no dependerá de lo que ocurra en Brasil entre Cruzeiro y Barcelona. Si gana en la Bombonera, clasificará. Si empata o pierde, quedará eliminado.

El otro escenario que preocupa en Boca

Además de despedirse de la Libertadores, una derrota podría empujar a Boca hacia el playoff de la Copa Sudamericana, un escenario inesperado para uno de los máximos candidatos del continente.

Incluso, ese camino podría abrir la puerta a un posible Superclásico internacional frente a River, que ya aseguró su lugar en los octavos de final y espera rival para el sorteo de la próxima fase.

En medio de las lesiones de Miguel Merentiel y Adam Bareiro, Úbeda deberá rearmar el ataque para un partido que aparece cargado de presión, tensión y obligación. La Bombonera volverá a jugar un papel central en una noche que puede definir buena parte del año futbolístico de Boca.