El Mundial 2026 será el más grande de la historia. Tendrá 48 selecciones, tres países organizadores, ciudades separadas por miles de kilómetros y una dificultad inédita para sostener la rutina competitiva.

Por eso, mucho antes de que empiece a rodar la pelota, ya existe otra competencia en marcha: la de los viajes.

La FIFA confirmó esta semana las sedes operativas y los recorridos que tendrá cada selección durante la fase de grupos. Y el mapa deja una conclusión clara: no todos jugarán el mismo Mundial.

Mientras algunos equipos pasarán gran parte del torneo entre aeropuertos, vuelos y cambios de ciudad, otros lograron reducir considerablemente el desgaste.

Qué selecciones recorrerán más kilómetros en el Mundial

El caso más extremo lo tendrá Curazao que deberá recorrer 9.870 kilómetros; lo siguen Bosnia, con 9.460 kilómetros y Austria, rival de Argentina, que deberá superar los 9.000 kilómetros durante la primera fase. En tanto, Inglaterra también estará cerca de esa cifra y Jordania superará los 8.600.

En cambio, la selección argentina aparece entre las que menos viajarán: apenas 2.960 kilómetros entre sus tres partidos.

La diferencia no es menor. Especialistas en alto rendimiento sostienen desde hace años que los cambios constantes de ciudad, los vuelos largos y las alteraciones del descanso impactan directamente en la recuperación física y mental de los futbolistas.

Y en una Copa del Mundo tan extensa, ese detalle puede transformarse en una ventaja deportiva concreta.

El Mundial en el que el cansancio también juega

Qatar 2022 había sido una rareza logística. Las distancias eran mínimas y prácticamente todas las selecciones podían mantener rutinas estables.

Estados Unidos, México y Canadá ofrecerán el escenario opuesto.

El Mundial 2026 obligará a convivir con vuelos permanentes, husos horarios distintos y jornadas enteras consumidas por traslados. En algunos casos, los equipos pasarán más tiempo viajando que entrenándose.

Ahí aparece uno de los grandes aciertos que hoy se le reconocen al cuerpo técnico de Lionel Scaloni.

Argentina eligió instalar su base en Kansas City, una ciudad menos mediática que Miami, Los Ángeles o Nueva York, pero mucho más conveniente desde lo estratégico.

La ubicación permite reducir vuelos, sostener una mayor estabilidad y evitar buena parte del desgaste que sufrirán otras selecciones.

Así será la logística de Argentina

La Albiceleste debutará frente a Argelia en Kansas City y luego viajará dos veces a Dallas para enfrentar a Austria y Jordania. Nada más.

Mientras otros seleccionados deberán atravesar recorridos interminables, Argentina mantendrá prácticamente la misma rutina durante toda la fase de grupos.

Dentro del cuerpo técnico entienden que el fútbol moderno ya no se planifica solamente desde lo táctico. El descanso, el sueño, la recuperación muscular, la alimentación y hasta el estrés de los aeropuertos forman parte de la competencia.

Por eso el “búnker” argentino fue pensado para minimizar el ruido y maximizar la estabilidad. Menos exposición, menos traslados y más tiempo para entrenar y recuperar.

Todavía faltan semanas para el debut, pero el Mundial ya empezó a jugarse en otro terreno. Y ahí, al menos por ahora, Argentina parece haber tomado ventaja.