Franco Colapinto acaba de escribir la página más dorada de su carrera en la Fórmula 1. Tras una carrera brillante, estratégica y con un ritmo demoledor, el piloto argentino cruzó la bandera de cuadros en la sexta posición (P6) en el Gran Premio de Canadá, desatando la locura total en el circuito Gilles Villeneuve y en toda la Argentina.
Apenas el monoplaza número 43 completó la última vuelta, el canal de radio entre el piloto y su ingeniero de pista, Stuart Barlow, se convirtió en un reflejo puro de desahogo, orgullo y emoción. El muro de la escudería francesa no ahorró elogios para el joven de Pilar, asegurando que se vio una versión completamente evolucionada tras el parón de la categoría.
La emotiva radio tras el final de la carrera
"Bandera a cuadros, bandera a cuadros, amigo. ¡Vamos! P6. Amigo, un trabajo fantástico este fin de semana. Realmente, realmente una gran conducción. Tengo al jefe acá sobre mi hombro. Eso es un P6. Ese es tu mejor resultado de todos los tiempos en F1, amigo. Condujiste realmente, realmente bien desde nuestra pequeña pausa; creo que volviste como un tipo diferente. ¡Bien hecho, amigo!", le dijo Stuart a Franco a través de la radio.
La respuesta de Colapinyo, fiel a su estilo humilde y agradecido, no se hizo esperar, repartiendo el mérito con cada miembro del equipo que trabajó a destajo para poner el auto en las posiciones de vanguardia.
"¡Muchas gracias, amigo! Gracias, 'Stu'. Gracias a todos... Chris, los mecánicos, todos los chicos en la fábrica. Gracias, estoy realmente, realmente feliz", respondió emocionado.
Puntos de oro para el campeonato
Inmediatamente después, el ingeniero le detalló al argentino cómo quedó conformado el clasificador final, dimensionando la magnitud de los rivales a los que el pilarense logró batir en el asfalto canadiense.
"El Top 10 es Antonelli, seguido de Hamilton, Verstappen, Leclerc, Hadjar, tú mismo, Lawson, Pierre (Gasly), Sainz y Bearman. Puntos enormes para el equipo. Realmente un buen esfuerzo en equipo, así que bien hecho. Bien hecho. Te veo de vuelta en la oficina".
Con este sexto puesto, Colapinto no solo rompe su propio techo en la Máxima Categoría, sino que le da una bocanada de aire fresco y una cosecha de puntos vital a Alpine en el campeonato de constructores. El argentino demostró que tiene las garras, la madurez y el talento necesario para pelear de igual a igual contra los campeones del mundo. Ahora, a festejar.