La Facultad de Filosofía y Letras de la UNT atraviesa una crisis interna tras la presentación de dos denuncias de violencia de género que señalaron a un estudiante y a un trabajador no docente. Las autoridades informaron que se activó el Protocolo de Actuación ante situaciones de Violencia de Género y Discriminación, cuyo trámite se mantiene bajo reserva para proteger a las personas afectadas.
El caso también derivó en una asamblea estudiantil, donde alumnos de distintas carreras pidieron medidas preventivas para los denunciados, cuestionaron a la conducción del Centro Único de Estudiantes de Filosofía y Letras (Cuefyl) y reclamaron la revisión del protocolo vigente.
Lo que se sabe
Uno de los denunciados es militante de la agrupación La Bolívar, que conduce el Centro de Estudiantes, ayudante de cátedra y ex representante estudiantil en Filosofía y Letras. Según la información difundida en el ámbito estudiantil, fue señalado por más de 30 alumnas por presuntas situaciones de acoso, manipulación y violencia digital.
También se mencionó una denuncia contra un trabajador no docente que estaría involucrado en otros hechos. De acuerdo con esa versión, el ayudante de cátedra habría utilizado correos electrónicos de estudiantes, con falsos pretextos, para acceder a imágenes e información privada.
Las acusaciones tomaron estado público durante una asamblea estudiantil. Allí, varias jóvenes expusieron testimonios y plantearon que ya habían existido advertencias, relatos y denuncias informales previas. En ese mismo espacio, se cuestionó el accionar del Centro de Estudiantes y de La Bolívar, a los que se atribuyó conocimiento previo de las situaciones denunciadas.
Los estudiantes reclamaron respuestas institucionales, acompañamiento para las personas afectadas y medidas frente a los acusados.
La respuesta del Cuefyl
Tras las acusaciones, el Cuefyl difundió un comunicado público. La conducción sostuvo que, como organización política y como centro de estudiantes, mantuvo en distintos espacios las banderas del transfeminismo y de la lucha contra las violencias hacia mujeres y disidencias.
“Nos vemos en la necesidad y en la responsabilidad de hacer pública una situación delicada, que nos preocupa profundamente y que nos atraviesa colectivamente”, expresó el órgano de la facultad.
En el texto ´publicado el lunes, el Centro indicó que en esos días tomó conocimiento de denuncias vinculadas a prácticas y conductas atribuidas a un compañero de su organización, quien además ocupó espacios de representación estudiantil.
“Entendemos la gravedad de lo sucedido no solo por las situaciones denunciadas, sino también porque involucran a una persona que contó con lugares de legitimidad política, gremial y estudiantil”, señaló la conducción.
Una medida interna
El comunicado incluyó un repudio a las prácticas denunciadas y un mensaje de solidaridad hacia las estudiantes afectadas. Además, el Centro aseguró que acompañará los procesos que ellas consideren necesarios, con respeto por sus tiempos, decisiones y cuidados.
“El estudiante ya no forma parte de ningún espacio vinculado al Centro de Estudiantes ni a nuestra organización”, informó el Cuefyl.
La conducción sostuvo que esa decisión busca ser coherente con su responsabilidad política y con el compromiso asumido contra las violencias por motivos de género.
“No buscamos alimentar rumores ni exponer innecesariamente a quienes atravesaron situaciones de violencia. Ninguna práctica que vulnere la integridad, la intimidad o la confianza de las compañeras puede tener lugar en nuestros espacios de organización, representación y militancia”, remarcó.
Hasta el momento no se han realizado denuncias penales.