Hace pocos años, en tiempos del ex gobernador ahora condenado Alperovich, y luego en los de Manzur, cuando en las restantes provincias de nuestro país aún circulaban normalmente las monedas, en nuestra vapuleada provincia comenzaron a escasear hasta extinguirse, y nunca nadie podía dar correctamente los vueltos, complicando y encareciendo la vida de los ciudadanos. En estos momentos en nuestra provincia están escaseando escandalosamente los billetes de 1.000 pesos, 500, 200, y 100, lo que lleva nuevamente a una situación similar; o sea que nadie puede gastar menos de 10.000 pesos, porque ningún comerciante tiene el cambio para dar un vuelto, y no todo el mundo está en condiciones de pagar a través de aplicaciones o con débito. Esto no sucede en todas las provincias, por lo que se deduce que a nuestro gobierno provincial y sus funcionarios no les importa gestionar debidamente para agilizar y simplificar la vida de los tucumanos.

Ana Mercedes Raffo

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