El Gobierno oficializó el envío de una lista con 34.000 hinchas que no podrán ingresar a los estadios del Mundial 2026 en Estados Unidos, México y Canadá. La medida fue impulsada por el Ministerio de Seguridad y forma parte de los acuerdos internacionales vinculados al operativo de prevención para la Copa del Mundo.
La noticia fue confirmada por la ministra Alejandra Monteoliva, que anticipó la decisión durante una entrevista televisiva antes de la publicación oficial en el Boletín Oficial. La nómina incluye tanto a personas vinculadas a hechos de violencia en el fútbol como a deudores alimentarios morosos incorporados recientemente al sistema de restricciones.
“Incluimos a 13.000 deudores alimentarios morosos en el registro de personas que tienen derecho de admisión en los estadios”, explicó la funcionaria. Luego confirmó el alcance de la medida: “Estamos enviando a Estados Unidos la lista con 34.000 personas que no van a poder entrar a la cancha en el Mundial”.
Qué personas integran la lista enviada a Estados Unidos
El listado está compuesto por hinchas que actualmente poseen restricciones vigentes dentro del programa Tribuna Segura. Allí aparecen sancionados por distintos episodios de violencia en espectáculos deportivos y también personas incluidas en registros de incumplimiento alimentario.
Según detalló el Gobierno, la decisión busca reforzar los mecanismos de control internacional y evitar la presencia de personas consideradas de riesgo en los estadios durante la Copa del Mundo.
La resolución oficial instruyó además a la Dirección de Seguridad en Eventos Deportivos para coordinar el tratamiento y envío de la información a las autoridades estadounidenses en el marco de los convenios de cooperación vigentes.
El Mundial y un fuerte operativo de seguridad internacional
La Copa del Mundo 2026 comenzará el 11 de junio y será la edición más grande de la historia, con 48 selecciones y partidos distribuidos entre Estados Unidos, México y Canadá. En ese contexto, la seguridad aparece como uno de los principales focos de trabajo para los países organizadores.
La decisión del Gobierno argentino se suma a otros mecanismos de control que ya se implementaron en torneos internacionales anteriores. Desde el Ministerio de Seguridad sostienen que el objetivo es “establecer reglas claras” frente a la violencia en el fútbol y reforzar la cooperación internacional de cara al Mundial.