Fue un golpe durísimo, de esos que duelen y mucho. Boca volvió a quedar atrapado en sus propios errores y sufrió una eliminación que profundizó su crisis. En una Bombonera cargada de tensión y nerviosismo, el “Xeneize” perdió 3 a 2 frente a Huracán por los octavos de final del torneo Aperturade la Liga Profesional y sumó otro golpe en apenas unos días, después de la caída sufrida ante Barcelona de Guayaquil por la Copa Libertadores.

La derrota dejó una imagen preocupante para el equipo de Claudio Úbeda, que ni siquiera pudo aprovechar que disputó todo el segundo tiempo suplementario con dos jugadores más. Huracán resistió con nueve hombres, fue oportuno en los momentos decisivos y terminó celebrando una clasificación histórica en un partido que tuvo de todo: errores defensivos, penales, expulsiones, polémicas y un final dramático.

El arranque del partido ya mostraba señales preocupantes para el conjunto de La Ribera. A los tres minutos, Facundo Waller probó desde afuera y obligó a una primera intervención de Leandro Brey. Apenas un minuto después llegó el primer golpe. El “Xeneize” intentó salir jugando desde el fondo, perdió una pelota increíble y Huracán no perdonó. Lucas Blondel presionó a Milton Delgado, recuperó el balón y Leonardo Gil apareció para sacar un derechazo cruzado que venció a Brey y decretó el 1 a 0.

El gol desacomodó a Boca durante varios minutos, aunque de a poco el equipo reaccionó a partir del empuje y la necesidad. Allí comenzó a crecer la figura de Hernán Galíndez, determinante para sostener la ventaja del “Globo”. A los 14 minutos, el arquero rosarino nacionalizado ecuatoriano realizó una enorme atajada ante un cabezazo de Miguel Merentiel. Tres minutos después volvió a lucirse al desviar un remate de Delgado desde afuera del área.

Con el correr de los minutos, Boca se hizo dueño de la pelota y comenzó a inclinar la cancha. Santiago Ascacíbar estuvo cerca del empate, pero nuevamente apareció Galíndez para sostener a Huracán. A los 36 minutos, el arquero volvió a ganarle un mano a mano a Merentiel y terminó transformándose en una de las grandes figuras de la noche.

Sin embargo, el dominio de Boca no se traducía en claridad. En el segundo tiempo el equipo perdió profundidad y chocó constantemente contra la firme defensa visitante. Huracán, más replegado, dejó pasar los minutos mientras intentaba aprovechar algún contragolpe.

El “Xeneize” estuvo cerca de igualar a los 12 minutos del complemento, cuando un centro desde la izquierda terminó pegando en el palo. Después de esa acción, el partido ingresó en una etapa de tensión e imprecisiones. Boca empujaba con más voluntad que fútbol y el “Globo” resistía cada avance.

Recién a los 82 minutos volvió a intervenir Galíndez, esta vez para contener un cabezazo de Exequiel Zeballos. Parecía que el tiempo se consumía y que Boca se despedía sin reacción, pero a los 42’ llegó el empate. Tras un córner, Galíndez salió mal, rechazó corto y la pelota rebotó en Milton Giménez antes de ingresar al arco. La Bombonera explotó y Boca creyó que podía dar vuelta la historia.

Incluso, en tiempo de descuento tuvo la gran oportunidad para evitar el alargue. A los 51’, Milton Giménez recibió prácticamente debajo del arco, pero definió por encima del travesaño.

Con el 1 a 1, el partido se fue al suplementario y allí comenzó el festival de errores defensivos del conjunto local. Apenas iniciado el tiempo extra, Lautaro Di Lollo cometió una infracción sobre Juan Bisanz y el árbitro Pablo Echavarría sancionó penal. Óscar Romero se hizo cargo de la ejecución y puso el 2 a 1.

El panorama empeoró todavía más a los ocho minutos del alargue. Otra vez Di Lollo quedó en el centro de la escena al tocar la pelota con la mano dentro del área. Tras la revisión del VAR, Echavarría cobró el segundo penal para Huracán y nuevamente Romero convirtió para establecer el 3 a 1.

Parecía sentencia definitiva, aunque el partido todavía guardaba emociones. A los 16’ del primer tiempo suplementario, Eric Ramírez fue expulsado por una dura infracción sobre Tomás Aranda. En medio de las protestas, Fabio Pereyra recibió la segunda amarilla y también vio la roja. Huracán quedaba con nueve jugadores y Boca encontraba una inesperada oportunidad.

Ya en el segundo tiempo del alargue, Ángel Romero aprovechó una mala salida de Galíndez y descontó para poner el 3 a 2. Con dos hombres más y empujado por la desesperación, Boca fue con todo en busca del empate. Llenó el área de centros, adelantó sus líneas y encerró a Huracán cerca de su arco, pero nunca encontró claridad para quebrar la resistencia visitante.

Huracán aguantó con enorme sacrificio y terminó concretando una de las grandes sorpresas del campeonato. Boca, mientras tanto, volvió a despedirse en medio de bronca e incertidumbre. En una semana negra, el equipo quedó eliminado en el Apertura y está sin margen de error en la Libertadores.