Lionel Messi volvió a demostrar que sigue marcando diferencias en cada partido que juega. El capitán de la selección argentina fue la gran figura en la victoria de Inter Miami por 4 a 2 frente a Toronto FC, por una nueva fecha de la Major League Soccer, y además alcanzó un registro histórico desde su llegada al fútbol de Estados Unidos.

El rosarino tuvo una actuación determinante: convirtió un gol y repartió dos asistencias en Canadá para liderar otra vez al equipo dirigido por Guillermo Hoyos. Con esos aportes llegó a las 100 participaciones directas en goles con la camiseta de Inter Miami entre tantos convertidos y pases decisivos.

Lo más impactante del dato es la velocidad con la que alcanzó esa cifra. Messi necesitó apenas 64 partidos para acumular 59 goles y 41 asistencias, transformándose en el futbolista que más rápido logró semejante marca en la historia de la MLS.

De esta manera dejó atrás el récord que pertenecía al italiano Sebastian Giovinco, quien había alcanzado los 100 aportes de gol en 95 encuentros durante su etapa en Toronto FC.

En el partido disputado en Canadá, Messi fue decisivo especialmente en la segunda mitad. Primero asistió a Luis Suárez con un pase preciso desde el sector derecho del ataque para que el uruguayo definiera de primera. Después volvió a participar directamente en otra jugada de gol tras combinar con Sergio Reguilón, quien terminó anotando.

Pero el rosarino todavía tenía guardado su propio festejo. Con el encuentro ya 3 a 0, armó una pared con Rodrigo De Paul, siguió la acción dentro del área y apareció para empujar de zurda un centro que terminó sellando otra actuación brillante.

Messi sigue con quebrando marcas

Además del nuevo récord, Messi continúa agrandando sus números personales. Con el tanto frente a Toronto alcanzó los 907 goles oficiales en su carrera profesional y ratificó el gran momento futbolístico que atraviesa en la previa del Mundial 2026.

En la actual temporada ya suma 10 goles en 13 partidos. Nueve de ellos fueron en la MLS y el restante en la Copa de Campeones de la Concacaf, torneo en el que también dejó su huella.

Mientras en Argentina ya se empieza a palpitar la próxima Copa del Mundo, Messi sigue entregando señales futbolísticas que ilusionan. A los 39 años, continúa rompiendo récords, sosteniendo vigencia y demostrando que todavía puede dominar partidos casi a voluntad.