Las temperaturas medias previstas para el invierno estarán por encima de los valores históricos según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). El escenario climático estará condicionado por la posible irrupción del evento "El Niño" en el océano Pacífico.

Las provincias de Jujuy, Salta, Catamarca, Tucumán, La Rioja, Santiago del Estero, Chaco, Formosa, Corrientes y Misiones concentran la mayor probabilidad de vivir un invierno más cálido, con hasta 50% de chances de temperaturas superiores a lo normal.

Allí, el calor podría romper el techo de los 25° en jornadas invernales atípicas para la región. En el AMBA, la media proyectada supera los 14° y las máximas podrían alcanzar los 20°, mientras que en el resto del país la situación es variable.

En zonas tradicionalmente frías como Santa Cruz y Tierra del Fuego, la anomalía térmica representará un alivio frente a las mínimas extremas. Durante julio, la temperatura mínima promedio en el extremo sur es de -2°, pero este año podría ser menos agresiva según las proyecciones del SMN. 

El pronóstico del SMN para el invierno 2026 anticipa precipitaciones superiores a lo normal en el centro y sur del país, mientras que las regiones de Cuyo, el Noroeste y parte del norte (Formosa, Chaco, Salta y Santiago del Estero) podrían atravesar una temporada más seca de lo habitual.

Esta distribución responde a procesos atmosféricos propios de la época y no está vinculada directamente al posible evento "El Niño", según aclara la institución científica.

¿Qué se sabe de “El Niño”?

El océano Pacífico presenta señales de un inminente cambio en la circulación atmosférica global. Organismos internacionales como la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) estiman un 61% de probabilidad de ocurrencia del fenómeno, aunque solo un 25% de que el evento sea fuerte o muy fuerte. 

El fenómeno se caracteriza por el debilitamiento de los vientos alisios y el desplazamiento de aguas cálidas hacia las costas de América, alterando la distribución de lluvias y temperaturas a escala planetaria. El fenómeno, de producirse, se caracterizará por olas de calor más prolongadas, lluvias extremas y crecidas de grandes ríos. 

Para el sector agropecuario, este patrón puede traer alivio a zonas con déficit hídrico, pero también riesgo de inundaciones en áreas pampeanas saturadas, repitiendo patrones de años anteriores como 1982-83 y 2015-16. Los expertos recomiendan fortalecer los sistemas de alerta temprana y revisar la infraestructura de drenaje para mitigar el impacto.